En esta ocasión, estimados lectores, me tomaré el atrevimiento de profundizar respecto a la forma en que se maneja el VAR en nuestro querido deporte.

A pesar de que mi hermano Arturo Brizio, presidente de la H. Comisión de Árbitros realizó una gira, visitando a todos los equipos del máximo circuito; así como, a todas las televisoras encargadas de transmitir los partidos de la Liga Mx, tengo la impresión de que no se han logrado comprender las funciones y los alcances del novedoso sistema tecnológico.

Si usted es de los que piensan que el VAR está diseñado para beneficiar a algún equipo y que los resultados en el futbol están manipulados, le recomiendo que no siga leyendo mi “calumnia”; digo, será una pérdida de tiempo y corre el riesgo de que se le forme una piedra en el hígado.

Si usted es de los que opina que en la Liga Mx se aplica el VAR “a la mexicana”, permítame recordarle que la reglamentación del VAR es universal, por lo tanto, es imposible que cada Federación lo utilice a su libre albedrío.

Si usted es de los que quiere que se aplique igual que en el Futbol Americano, pues también se va a llevar una amarga decepción, porque el Soccer es un deporte diferente y, por lo tanto, con distintas directrices.

Si usted, cada que pierde su equipo le echa la culpa al árbitro y ve los partidos a través del cristal de los colores de sus amores y no entiende que las decisiones del juez también forman parte del partido, seguramente terminará pensando que “el VAR no sirve para nada”.

Si usted es de los que quieren que se revise cada jugada que en su (muy respetable) opinión sea polémica, le tengo una mala noticia: el VAR no está diseñado como un detector de faltas, mucho menos para dirimir acciones dudosas. Está programado para revertir los errores claros y obvios del silbante.

Tuve el gusto de asistir a la charla que el creador del VAR, David Elleray, impartió a los nazarenos aztecas y puso un ejemplo que me parece muy ilustrativo a la vez que contundente, el cual compartiré con ustedes a continuación.

Si la jugada esta 50% vs. 50%, por ejemplo, de sancionar un penal ¡No se revisa en el VAR! Por supuesto que no hay un aparatito que mida los porcentajes, ni se hace una “consulta al pueblo sabio” para determinarlo. Se recurre al sentido común para realizar esta subjetiva estimación. Solo se revisan aquellas acciones que tengan más del 90% de probabilidades de que el juez se haya equivocado.

Si usted es de los que quiere que yo le explique cómo determinar si una jugada es: polémica, dudosa o clara, pues es muy probable que nunca, jamás, le vaya a…  entender al VAR.