En el Instituto de Microelectrónica-Centro Nacional IMB-CNM (CSIC), en Barcelona, España, el mexicano Juan Pablo Esquivel y su equipo de trabajo desarrollaron baterías biodegradables con base en papel para dispositivos portátiles de un solo uso.
Están diseñadas para funcionar entre una y dos horas para satisfacer la necesidad de energía de dispositivos portátiles.
No requiere instalacións específica de reciclaje para su eliminación, pues su tiempo de degradación es de pocos meses.
Además, el proyecto obtuvo el Premi Catalunya d’Ecodisseny 2017 (Premio Cataluña de Ecodiseño) por tratarse de una innovación ambientalmente sustentable y costeable.
