Ante la indiferencia de autoridades de Cuernavaca, a la queja de comerciantes establecidos, peatones y vecinos del centro de la capital, el ambulantaje sigue creciendo y se vuelve un peligro para las personas que caminan por las calles del centro, porque se tienen que bajar al arroyo vehicular; en gráficas la calle Degollado, de la capital.
Fotos: Redacción / DDM
