Presentando vientos máximos sostenidos de 230 km/h (145 millas por horas), el huracán “Delta” es peor que “Isidoro” (2002) y podría ser tan destructivo como el histórico “Gilberto” (1988).

“Isidoro” tocó tierra en Telchac Puerto, Yucatán, el 22 de septiembre de 2002 como un huracán de categoría 3, con vientos máximos sostenidos de 205 km/h y rachas de 250 km/h, según la "Reseña del Huracán Isidoro, septiembre 14-26,  de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Como un huracán 5 (la máxima categoría), con vientos máximos sostenidos de 297 km/h, “Gilberto” tocó tierra primero en Cozumel y luego en la Península de Yucatán el 14 de septiembre de 1988 (hace 32 años), informa el "Memorando Técnico del Huracán Gilberto (1988), del Centro 

Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

“Gilberto” fue el primer huracán de categoría 5 en tocar tierra en la cuenca del Atlántico desde Camille en 1969, destaca el CNH en el documento.

"Delta" se convirtió este martes en un huracán de categoría 4,  con vientos máximos sostenidos de 215 km/h, según reportó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) en Miami.

A las 4 de la tarde, el CNH informó que “Delta” era un extremadamente peligroso huracán de categoría 4,  con ruta a la costa noreste de la Península de Yucatán, con vientos máximos sostenidos de 230 km/h”.

El CNH alertó que “algún fortalecimiento adicional es posible antes de que el centro (el “ojo”) llegue a la costa de la Península de Yucatán el miércoles”. O sea, tal vez alcance la categoría 5, la máxima.

Categorías de huracanes

Delta Isidoro Gilberto

La Conagua precisa que un huracán categoría 3 (como “Isidoro”) tiene vientos máximos sostenidos de 178 a 208 km/h y pueden dañar el tendido eléctrico, arrancar árboles, tejados, puertas y ventanas y causar grietas en construcciones.

Un huracán categoría 4 (como lo es ahora “Delta”) tiene vientos de 209 a 251 km/h y puede causar los mismos daños que un ciclón de categoría 3 y, además, desprender techos en viviendas.

Uno de categoría 5 (como “Gilberto”) tiene vientos de 252 o más km/h y, además de los daños del ciclón de categoría cuatro, puede ocasionar daño muy severo y extenso en ventanas y puertas, así como falla total de techos en muchas residencias y en construcciones industriales.

El poder destructivo de “Delta”, “Isidoro” y “Gilberto”

La intensidad o fuerza destructora de un huracán se determina por la presión atmosférica de su “ojo” o centro.

En los huracanes, a menor presión atmosférica (medida en milibares, mb) el “ojo” es más pequeño y el meteoro es más destructivo porque se forman vientos catastróficamente rápidos que giran en bandas formando las paredes alrededor del “ojo”.

Hasta este año 2020, “Wilma” mantiene el récord del huracán más poderoso del Atlántico. Con sus 882 mb de presión atmosférica, “Wilma” destronó a “Gilberto”, que con sus 888 mb tuvo el récord de ciclón más intenso del Atlántico desde septiembre de 1988.

“Isidoro” tuvo presión de 934 mb al azotar en Telchac el 22 de septiembre de 2002.

Por ahora, “Delta” tiene una intensidad de 956 mb. A las 11:20 a.m., cuando se convirtió el huracán de categoría 4, tuvo presión de 954 mb.

(Con información de Meganews)