Ciudad de México.– En medio de un debate creciente sobre el equilibrio entre vida laboral y personal, una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) ha captado la atención pública al proponer que el home office o teletrabajo sea obligatorio hasta por dos días a la semana en México. Sin embargo, contrario a lo que algunos titulares sensacionalistas sugieren, esta medida no es una ley vigente ni obligatoria en el sentido estricto: se trata de una propuesta legislativa que aún debe ser discutida y aprobada por el Congreso de la Unión. Fuentes oficiales y análisis de múltiples sitios de noticias confirman que, por ahora, el teletrabajo sigue siendo voluntario y sujeto a acuerdos entre empleadores y trabajadores, como lo estableció la reforma de 2021.

De la regulación voluntaria a la propuesta obligatoria

El teletrabajo en México no es un concepto nuevo. En enero de 2021, entró en vigor una reforma al artículo 311 de la LFT que reguló por primera vez el "home office" como una modalidad laboral formal. Esta define al teletrabajo como el desempeño de actividades remuneradas en lugares distintos al establecimiento del patrón, siempre que se realice más del 40% del tiempo fuera de la oficina, utilizando tecnologías de la información.

La reforma estableció obligaciones para los empleadores, como proporcionar equipo (computadoras, sillas ergonómicas), asumir costos proporcionales de luz e internet, respetar el derecho a la desconexión (no contactar fuera de horario) y garantizar la seguridad social. Para los trabajadores, implica cumplir con horarios y entregar resultados oportunos. En 2023, se complementó con la Norma Oficial Mexicana (NOM-037-STPS-2023), vigente desde el 5 de diciembre de ese año, que enfoca en la seguridad y salud en el teletrabajo, incluyendo evaluaciones de riesgos ergonómicos y perspectiva de género para evitar violencia doméstica.

En días recientes, la diputada Ivonne Ortega, de Movimiento Ciudadano, propuso una reforma a la Ley Federal del Trabajo que permitiría a los empleados solicitar trabajar desde casa dos días a la semana, siempre que sus funciones puedan realizarse mediante tecnologías de la información y comunicación.

Estas normas no hacen el home office obligatorio; lo dejan como opción voluntaria, reversible y por escrito. La "nueva reforma" a la que se refieren medios recientes surge de iniciativas presentadas en 2023 por senadores como Israel Zamora Guzmán (PVEM) y Gabriela Benavides Cobos (PVEM), quienes propusieron reformar el artículo 330-L de la LFT para permitir que los trabajadores soliciten home office hasta dos días por semana, si sus funciones lo permiten.

En agosto de 2025, la Comisión Permanente del Congreso remitió esta propuesta a comisiones de la Cámara de Diputados para su análisis, impulsada por el contexto pospandemia y contingencias ambientales en ciudades como la CDMX.

No es obligatoria para todos los empleadores de inmediato; más bien, obliga a considerar la solicitud del trabajador y pactarla por escrito si es viable. Otras reformas laborales recientes, como la de plataformas digitales (vigente desde julio de 2025) o la "Ley Silla" (2024), no tocan directamente el home office, pero refuerzan derechos laborales generales.

¿Cuándo podría entrar en vigor?

No hay fecha confirmada. La iniciativa está en etapa de discusión en comisiones de la Cámara de Diputados y podría avanzar en el periodo ordinario de sesiones que inicia en septiembre de 2025.

Si se aprueba, entraría en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), similar a reformas previas. Expertos como Luisa Alcalde Luján, ex secretaria de Trabajo y ahora titular de la Secretaría de Gobernación, han enfatizado en foros que cualquier cambio debe ser gradual para evitar impactos económicos.

En redes como X, usuarios especulan que podría aplicarse en 2026 si hay consenso, pero sin datos oficiales.

¿Para qué trabajadores aplica y cuáles son las excepciones?

La propuesta aplica a trabajadores formales cuyos roles permitan el uso de tecnología sin presencia física, como oficinistas, diseñadores gráficos o analistas.

No es para toda la semana: máximo dos días, pactados por escrito. Excepciones incluyen profesiones que requieren presencia, como policías, médicos de emergencias, manufactura o servicios esenciales.

En contingencias ambientales, una iniciativa separada en CDMX propone home office temporal obligatorio para reducir emisiones.

Ventajas de la reforma

Según proponentes y estudios citados en medios, las ventajas incluyen:

  • Reducción de estrés y costos: Ahorro en traslados (tiempo y dinero), menor contaminación y tráfico. Un estudio de la STPS estima que el 70% de actividades laborales en México podrían ser remotas.
  • Mejor equilibrio vida-trabajo: Favorece la conciliación familiar, especialmente para mujeres en lactancia o víctimas de violencia.
  • Productividad y salud: Menos exposición a riesgos urbanos; durante la pandemia, el home office mantuvo operaciones en el 23% de empleos.
  • Voces a favor: En X, usuarios como @jmatuk celebran iniciativas para contingencias, con miles de likes.
  • Senadores destacan beneficios ambientales.

Desventajas y críticas

No todo es positivo; expertos y empresas advierten:

  • Costos para empleadores: Obligación de equipo y pagos proporcionales podría elevar gastos, especialmente para Pymes.
  • Aislamiento y supervisión: Dificultad para separar hogar-trabajo, riesgo de burnout y menor colaboración. 
  • Desigualdad: No todos tienen acceso a internet o espacio adecuado; sólo el 23% de trabajadores pueden hacerlo.
  • Voces en contra: En X, @Ianearis llama "payasada" obligarlo por ley, argumentando que complica oficinas.
  • Empresas como Amazon anuncian fin del home office en 2025 por productividad.

Voces diversas: Del apoyo al escepticismo

  • Gobierno: La STPS enfatiza voluntariedad y reversibilidad.
  • Legisladores: Morena y aliados impulsan; MC votó en contra de extensiones legislativas similares.
  • Expertos: Firmas como EY y Hogan Lovells destacan impactos en plataformas digitales, no home office.
  • Usuarios como @YoryoBass piden ventajas fiscales para el trabajo remoto.

En resumen, la iniciativa busca flexibilidad, pero no es obligatoria ni vigente. Su futuro depende del Congreso. Mientras, la regulación actual protege derechos en teletrabajo voluntario. Para actualizaciones, consulte el DOF o sitios oficiales como gob.mx/stps.

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