El martes 6 de diciembre de 2022, a las 10 de la mañana, en el Museo de la Ciudad, el presidente José Luis Urióstegui Salgado renovó el “CONSEJO DE CRONISTAS DEL MUNICIPIO DE CUERNAVACA”, estuvo presente el secretario general del Ayuntamiento, Carlos de la Rosa Segura, integrantes del Cabildo, y Luis Anguiano, quien será su representante y recopilador de los trabajos que vayan desarrollando los consejeros.
Históricamente, los cronistas oficiales de Cuernavaca fueron solo cuatro, Don Valentín López González, Sergio Estrada, Víctor Cinta, y Carlos Lavín.
El primer Consejo de Cronistas del Municipio fue instaurado por el alcalde Jorge Morales Barud, recayendo en quien esto escribe la titularidad de “Cronista Oficial de la Ciudad y Coordinador”, por votación de los propios cronistas y designación unánime de Cabildo. Pasaron las siguientes dos administraciones sin nuevos nombramientos.
Hoy entra un renovado Consejo integrado por 16 miembros, con una nueva modalidad, hoy, ya no se nombró un cronista oficial, todos por igual recibieron su nombramiento como “INTEGRANTE DEL CONSEJO DE CRONISTAS”, y dentro de esos “consejeros”, un coordinador temporal con todo lo que conlleva su responsabilidad que será remplazado cada año. Sin embargo, no están todos los que son, ni son todos los que están, faltan quienes escriben cada uno con una narrativa muy particular y que deberán integrarse al Consejo y otros, que saben cosas interesantísimas de la vida citadina, como los cronistas naturales del Centro Histórico y de los pueblos y barrios.
Durante el buen desarrollo de la reunión, el presidente Urióstegui planteó elaborar un compendio de la Historia de Cuernavaca, desde los más antiguos nómadas que aquí se establecían temporalmente, de los que existen vestigios al norte del municipio con varios conjuntos de manos plasmadas en la roca como primeros símbolos de posesión, expresiones artísticas que por su técnica, pudieran ser las más antiguas de América, y otras al sur, ya con elaborados dibujos geométricos, pasando por las culturas establecidas como la olmeca, hasta una de las siete tribus aztecas o mexicas, que se asentó en esta provincia a la que llamaron “Tlahuic” o mejor Tlalhuic (tierra caliente), en todo el poniente del Estado, y que por ello se les conoció como “tlahuicas”.
Valentín López González habló emocionado de reconocer y recordar a los personajes de la crónica y de la historia que ya trascendieron, como su padre Don Valentín López González, primer cronista oficial y por antonomasia por más de treinta años; a Víctor Cinta, a Adriana Estrada, a Juan Dubernard, y muchos otros que también conocimos y tratamos, quienes con sus obras bajo el brazo y de obligada referencia, siguen entre nosotros.
El consejero Hugo Bello propuso rescatar las esculturas patrimonio de la ciudad que se encuentran resguardadas en bodegas como la ecuestre de Hernán Cortés, quien le dio fama a nuestra ciudad en Europa y el Mundo, y que la historia oficiosa, oficialista y hasta oficial, se ha encargado de denostar y hasta de borrar, él, dejó un territorio más del doble de lo que quedó a México después de la Independencia, trajo las ciencias y técnicas más avanzadas de Europa con influencias del medio y lejano oriente, introdujo la caña de azúcar que desde hace 500 años continúa siendo el principal producto agrícola del Estado que da empleos directos, indirectos y una derrama económica muy importante.
Mario Oliveros habló de incluir a jóvenes expertos en las modernas redes electrónicas que puedan difundan el trabajo de los cronistas, de los que también abrevarían conocimientos.
Juan José Landa y Roberto Varela alternaron “entre glifos y toponimias”.
Héctor Parra dijo que los integrantes del Consejo tienen una enorme responsabilidad, pero también la tiene la autoridad municipal que debe abrir las puertas de sus archivos, porque hay muchas historias que no se han contado.
En lo particular propuse elaborar un “Diario de la Ciudad 2022-2024” y así cada trienio, un volumen que contenga los aconteceres relevantes que sean dignos de ser preservados para la posteridad, considerando que la crónica no es un reportaje con datos fríos, y sí, una narración sugerente que en el futuro remonte al lector para que sepa cómo vivió la ciudad en ese tiempo; su desarrollo, modas y modos de vida, costumbres y tradiciones, eventos y celebraciones, inauguraciones y temas de industria, comercio, turismo, y hasta de agricultura, porque Cuernavaca todavía la tiene en sus campos aledaños, y de obras y mejoras tanto particulares como del Ayuntamiento porque esa es la labor fundamental del cronista oficial.
Y también hablar de historia, pero también que contenga algo nuevo; y hacer de la crónica, algo distinto. La labor del cronista es también dar a conocer su trabajo porque para eso escribe, ya lo dijo García Lorca en la inauguración de la biblioteca de su pueblo que se estrenó con sus obras: “Está bien que todos los hombres coman, pero también que todos los hombres sepan para alimentar su espíritu”.
Participaron otros consejeros, que por falta de espacio lo dejamos para otra ocasión.
Finalmente, fue un día importante para la historia de la ciudad, se entregaron los nombramientos correspondientes a cada uno de los consejeros y se agradeció la presencia de regidores, ciudadanos y prensa.
Que sea para bien, y que esta sea mi primera aportación y propuesta al nuevo Consejo.
Carlos Lavín Figueroa.
Video; https://fb.watch/hiZf3jZHJa/
¡Hasta la próxima!
Arriba; Luis Anguiano, Héctor Parra, Luis Lezama, Mario Oliveros, Teodoro Lavín, el alcalde José Luis Urióstegui, Carlos Lavín, Roberto Abe, el secretario del ayuntamiento, Carlos de la Rosa; Arturo Aguirre, Octavio Sedano, Valentín López González y Roberto Varela. Abajo; Jesús Avilez, regidora María Wendy Salinas, Maru Rojas, Lya Gutiérrez, Lourdes Bejarano y Eduardo Bello.
Por: Carlos Lavín Figueroa / carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx
