Lo que bien se sabe es que a Quetzalcóatl se le relaciona desde luego con el quetzal (pluma hermosa) y serpiente (coatl); sin embargo, lo desconocido es, como y porque surge esta leyenda entre el mito y la realidad.
La serpiente era por si sola un signo calendárico agronómico de buena fortuna; y el quetzal una ave de hermoso plumaje, sagrada para algunas culturas antiguas del centro y sur de México (Ruiz de Velazco INAH). Ambos eran considerados de una riqueza simbólica inigualable. La cola del quetzal, verde tornasol, sedujo a culturas enteras, el Penacho de Moctezuma símbolo de riqueza y poder absoluto, está hecho con sus plumas y seguramente tambien de emperadores anteriores.
El resultado de lo que investigué; Es que la leyenda surge de un quetzal -si, pero- en pleno vuelo con su larga cola verde iridiscente que, con su vuelo ondulante semeja a una serpíente emplumada cruzando los cielos por lo alto. Y así fue, como la cosmovision indigena lo interpretó como un binomio sagrado.
Muchos mitos y leyendas han surgido de las aves como deidades de culto, sagradas o veneradas, como el águila para los mexicas, o la similar leyenda de la fundación de Cusco, capital de los incas, cuando Manco Capac ordenó a su hermano Ayar que se convirtiera en lechuza, y que volara y se posara en el peñón del lugar como símbolo de posesión. También la investigación que he realizado, sobre la desconocida fundacion de Machu Picchu en ese escarpado lugar, que concluí fue por los aledaños montes pétreos que dan forma y perfil de un cóndor posado con sus alas semiabiertas protegiendo la ciudadela.
Tambien entre los egipcios se encuentran mitos sobre las aves, como el halcón personificando al dios Horus; el milano cuyos sonidos eran considerados los lamentos de las diosas Isis y Neftis, la diosa buitre Nekhbet, y el ibis en el sabio dios Thot.
La presencia de la “serpiente emplumada” como símbolo divino está presente en toda Mesoamérica, le rendían culto desde los olmecas, toltecas, los teotihuacanos, y finalmente los mexicas o aztecas. Entre los mayas era llamado Kukulcán (kukul; quetzal, y kan; víbora en maya yucateco), identificada como un ser supremo, la deidad que más aparece en el Códice de Dresde. A Kukulcán como deidad principal de los mayas, se le erigió la gran pirámide de Chichen Itzá, diseñada para con su sombra escalonada, señalar su descenso en movimiento, maravilla sin par, nombrada Patrimonio de la Humanidad. En el siglo XVI, el misionero, inquisidor y cronista Diego de Landa menciona que para los mayas Kukulcán existió y llegó del poniente como una persona -lo que sustenta la reciente versión que los chinos llegaron a Yucatán por el Pacifico, de ahí que la fisonomía y la complexión de los mayas tengan similitud con los chinos, y un buen número de palabras mayas sean iguales y otras muy similares a las chinas-.
Los chontales de Tabasco la llaman Mukú-leh-chan, y Gucumatz en el Popol Vuh de la mitología quiché, en ambos casos se traduce en serpiente emplumada.
En cuanto a Quetzalcóatl, vivió personificado en sacerdote, nació el 13 de mayo del 895 de la era cristiana y su nacimiento marcó una nueva época cósmica, el “año uno caña”; desapareció a los 52 años en el año 947 en las costas de Veracruz, tenía vastos conocimientos agronómicos y sabiduría para la astronomía y otras ciencias, por ello se le conoció como “Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl” (Uno Caña Nuestro Señor Serpiente Emplumada) nacido en Amatlán, aquí en Morelos, que, según la leyenda tolteca, llegó a Xochicalco y hasta Tollan -Tula- para compartir sus conocimientos y crear una nueva y rica cultura entre ellos, convirtiéndolo en un dios vivo y gobernante.
Sin embargo, la serpiente emplumada hizo su primera aparición como deidad, hace más de 2.000 años, en el corazón de la civilización olmeca, en La Venta en el actual Estado de Tabasco, los arqueólogos descubrieron el tallado en piedra de una serpiente con un pico y una cresta emplumada. La cultura olmeca -la más antigua de América- es considerada la madre de la civilización y de todas las culturas Mesoamericanas y heredó sus conocimientos a las siguientes civilizaciones, incluida su creencia en la deidad de la Serpiente Emplumada.
La siguiente gran civilización que dejó claros signos de adoración a Quetzalcóatl fue la teotihuacana, su principal pirámide fue construida alrededor del año 150 d.C., su fachada está repleta de serpientes emplumadas esculpidas en piedra.
Sin embargo, fueron los aztecas que aparecieron en escena de la Mesoamérica del siglo XIV y XV, quienes le pusieron el nombre náhuatl de Quetzalcóatl, un dios importante para muchas culturas desaparecidas durante siglos anteriores.
Así que, esa leyenda surge del sublime quetzal volando ondulante por lo alto, interpretándolo como una legendaria serpiente sagrada.
Y la leyenda se extendió, muchos eventos mencionan que Hernán Cortés era considerado por los mexicas como el mismo Quetzalcóatl, que había regresado por el mismo lugar donde desapareció casi seis siglos atrás, a tomar su lugar como un dios y gobernante, al grado que el mismo Cortés ya se creía Quetzalcóatl…
Video quetzal en vuelo; https://www.youtube.com/watch?v=aIWFgLmV4sM
Autor Carlos Lavin Figueroa
¡Hasta la próxima!
Serpiente emplumada de la cultura Olmeca Quetzalcóatl en Xochicalco, al centro marcando el “año uno caña”
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