El sueco Axel WennerGren, era invitado hospedarse en la Casa Blanca, fue amigo de Roosevelt, de Benito Mussolini, también trató a Hitler, y, sobre todo, al mariscal nazi Hermann Göring -casado con una sueca. Con Göring, Wenner-Gren, compartía una amante amiga cercana de Hitler. Por esas relaciones, en 1938, se entera que Alemania producía armamentos a gran escala, y hacia intentos por detener la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, fue señalado como espía doble por Estados Unidos y Gran Bretaña, y sus empresas fueron puestas en una lista negra.
Después de visitar Japón, cuando viajaba en su fastuoso yate por las islas del Pacifico, estalla la Guerra, ya no regresa a Europa. Por el Canal de Panamá, llega a Bahamas donde compra una isla y construye su mansión.
En 1941, Maximino, el poderoso hermano del presidente Ávila Camacho le da garantías y lo invita a México -Perú también le ofrecía facilidades- lo instala en Cuernavaca en la “Quinta Santa Barbara” en calle Nezahualcóyotl.
Decidido a quedarse en Cuernavaca, compra los extensos terrenos que habían sido de la ex hacienda de Axomulco que en parte perteneció a Hernán Cortés-, más de 800 mil metros para su personal “Rancho Cortés” y dentro, su mansión -hoy Raquet Club- con pasadizos ocultos terminada en 1942. En esos terrenos junto con su mayordomo Mario Oguri que había llegado con él, inició el vivero “Jardín Cortés”, de donde proliferaron los cientos de viveros industriales de flores en Tetela del Monte.
Fue dueño del Hotel Chula Vista, de las compañías telefónicas Ericsson y Mexicana que fusionó en Teléfonos de México; del Hipódromo de las Américas, inicio “Liconsa”, patrocinó la “Unidad de Investigaciones Wenner-Gren” del Instituto Nacional de Nutrición, donde se encuentra su busto en bronce, en el extranjero fue dueño de diarios, bancos, fábricas de electrodomésticos y armamentos.
Entre 1954-56, apartándose 80 mil metros para su casa -hoy Raquet Club- decide convertir su Rancho Cortés en un fraccionamiento, lo mismo “Pedregal de las Fuentes” -con su casa “La Escondida”en Jiutepec, ambos construidos por el contratista Carlos Lavín Oliveros, que se anunciaban en la Gran Ciudad para casas de descanso.
Propuso financiar y construir un monorriel -de lo que ya tenía experienciaque uniera la Ciudad de México con Cuernavaca, la estación se ubicaría en “Pedregal de las Fuentes” y atravesaría la Gran Ciudad hasta la “Villa de Guadalupe” proyecto del que mucho se hablaba en la Cuernavaca de aquellos años, de lo que me enteré porque WennerGren tenía considerado a mi padre para participar en esa mega obra, sin embargo, el gobierno federal no la aceptó por el tiempo que pedía en concesión, y porque estaba por construir la primera supercarretera entre esas dos ciudades que fue inaugurada en noviembre de 1952, insistió con dos presidentes hasta su muerte en 1961.
Así es como de la mano de mi padre en Rancho Cortés, conocí al discreto magnate y a su esposa Marguerite. Su edificio-oficinas en Ciudad de México estaba en la Glorieta Colón a donde acompañe a mi padre en varias ocasiones. Entre semana se quedaba en su casa de Paseo de la Reforma, venía a Cuernavaca los fines de semana a reunirse con sus amistades, su mejor amigo era el coronel Harry Estewart quien ya tenía su casa -hoy Marymount- con túneles ocultos, dentro de su gran “Rancho Tetela” que en 1952 ya había convertido en fraccionamiento.
Su esposa Marguerite Gauntier, ex cantante de ópera y su hermana la actriz Gene Gauntier, quien vivió con ellos en Cuernavaca hasta su muerte, pasaban las entresemanas ideando que hacer; nos platicaba Don Mario Oguri, que él y otros trabajadores hablaban de “las luchas”, era la “Época de oro de la lucha libre mexicana”; y pidieron las llevaran a la “Arena Fray Nano” -que estaba del lado sur donde ahora está el Palacio de Gobierno-. Al entrar las sorprendió el grito; ¡Lucharááán a dos de tres caídas sin límite de tiempo!; esa noche luchaban “El Santo” contra el “Cavernario Galindo”. Los gritos y ocurrencias de los aficionados completaban el espectáculo. Por largo tiempo esa fue su más divertida conversación.
En noviembre de 1961 Wenner-Gren viajó a Estocolmo para una sencilla operación. A principios de diciembre, el New York Times publicó; “El día de hoy fueron celebrados los servicios funerarios en honor de Axel Wenner-Gren, destacado industrial fallecido el pasado viernes .... Muchos lideres de la industria, científicos y financieros internacionales asistieron a la ceremonia. Su fortuna está calculada en alrededor de un billón de dólares solo en propiedades…. Con su muerte quedaron pendientes muchos proyectos alrededor del mundo”. Vivió por más de 21 años en Cuernavaca. Su viuda Margarite terminó sus años en sus dos embargadas mansiones entre Ciudad de México y Cuernavaca, pagando renta hasta su fallecimiento en 1973.
Wenner-Gren y señora, están sepultados bajo una gran roca en el castillo sueco de Häringe que en los años ’30 había regalado a su esposa, adquirido del alemán Ivar Kreuger.
¡Hasta la próxima!
