Una “victoria pírrica” es aquella que se consigue con muchas pérdidas del “vencedor”, a tal grado que termina siendo desfavorable para dicho bando. El nombre proviene de Pirro, rey de Epiro, quien logró una victoria sobre los romanos con el costo de miles de sus hombres. Pirro, al contemplar el resultado de la batalla, dijo: “Otra victoria como esta, y me quedaré solo”.
En las pasadas elecciones, que tanto cacarean Obrador y partidarios que salieron triunfantes, aunque hayan perdido posiciones en la Cámara de Diputados, al grado de que ya no tendrán mayoría simple, y ya no podrán aprobarle los caprichos inconstitucionales de su jefe, salvo que los futuros diputados del Verde se le sigan agachando de espaldas, pero el presidente, declara en sus mañaneras -con todo y gráficas- que los conseguirá. Lo mismo sucede en los congresos locales, como en Morelos, que está conformado por 20 curules, donde, de 8 diputados morenistas que tenían en 2018, bajaron a 6 para este 2021 y tampoco será lo mismo. En las gubernaturas y alcaldías tampoco obtuvo los triunfos contemplados. Obrador va en picada, sus seguidores sobre todo intelectuales, decepcionados, lo abandonan en cascada.
Obrador no ha acabado con la corrupción, como gritan sus fanáticos, y se lo creen solo porque su mesías lo repite una y otra vez; no y no, por el contrario, la institucionalizó, porque entre sus allegados no se persiguen los delitos, y son los mismos que antes gobernaron, a quienes todo les justifica y exonera con perverso exorcismo. A tres años de su gobierno, justificando su ineptitud, sigue culpando al pasado, pero el pasado ya lo alcanzó con la tragedia de la Línea 12 del Metro, la que construyó su delfín Ebrard con materiales y mano de obra de cuarta, y que su consentida Sheinbaum omitió un mantenimiento apropiado; a este pasado, Obrador lo exime de toda culpa, y ambos siguen siendo sus candidatos a sucederlo.
De manera coloquial se dice que Obrador está loco –aunque especialistas lo dan por hecho-, por sus acciones erráticas, inviables y caprichosas, en las que nadie se atreve a llevarle la contra, porque se ven presidenciables o gobernadores, sus imposiciones son hasta criminales, si entre otras se consideran a los niños con cáncer que desahuciados están muriendo por cientos, mientras su esposa dice que es “la selección natural”. Carajo.
Sin embargo no hay que aflojar, ya viene la “Revocación de mandato” o acaso atole con el dedo, pero es cuando se puede cambiar el rumbo socialistoide y cuartomundista que Obrador impone al país obstruyendo la inversión, atacando a los empresarios y bloqueando empresas que generarían millones de empleos e impuestos, algo contradictorio, o no amigo lector. Tampoco ha acabado con la pobreza, la multiplica, según datos oficiales, son 12 millones de ciudadanos los que se sumaron a la pobreza en estos tres años, y ellos se ven compensados porque ya son más, y no es que desean tanto-tanto recibir dádivas, sino que todos estén iguales, así de grave es su resentimiento abonado por su mesías, en lugar de intentar salir de la pobreza con apoyos y con trabajo, que es a lo que muchos de sus adeptos le dan la vuelta. Tampoco ha incrementado el número de empleos, pero presume de una pírrica recuperación que no se debe a su gobierno sino a un efecto normal post-crisis de la pandemia en la que bajaron la cortina muchos emprendedores, que sin apoyos del gobierno –único caso en el mundo- y con esfuerzos propios las han vuelto a levantar.
“Si ya tenemos un par de zapatos –dice- para que maaás; si ya se tiene la ropa indispensable… solo eeeso… porqué el luujo”, y desprecia a quienes pretenden superarse –lo que es natural en el ser humano- llamándolos despectivamente aspiracionistas; sin embargo, sus hijos viven en la opulencia sin trabajar.
No hay más ciego que el que no quiere ver, ni oír, ni hablar del tema, no hay vuelta de hoja, Obrador sigue exactamente las mismas políticas y hasta idénticos discursos en países que ahora sufren la peor pobreza de su historia, aquí apenas empieza el desabasto de alimentos, de medicamentos, de agua, de luz, represión, espías en internet, desigualdad abismal entre la opulencia de los que están en el poder y las carencias básicas de la población. Cuba ya reventó, empezando por la provincia, esta vez contaron con Internet en vivo y aunque lo bloquea el gobierno, se multiplicó en toda la isla después de décadas de contundente represión con criminales comités de vigilancia vecinales, dispersando protestas de manera violenta, sin libertad de expresión, con decenas de miles de muertes y encarcelamientos, millones escapados aun a riesgo de su vida, huyendo a un futuro al que muchos no llegan. Paradójicamente las remesas que del extranjero mandan sus familiares a los cubanos, más la prostitución a que se ven obligados por lo menos un miembro de cada familia, ha mantenido subsistiendo por sesenta años al pueblo cubano. A eso nos llevan las masas enajenadas que en las elecciones pasadas fueron más cuantitativas que cualitativas que votaron con un resentimiento que raya en la locura, donde todavía no creen que Obrador arrastra al país a un socialismo decadente que heredaran a sus hijos, nietos y bisnietos.
En la entonces boyante Venezuela tampoco lo creían, hoy la gente emigra en bloques por millones.
Se hace país con gente que se la juega.
P. D. Hasta el otro sábado
Por: Carlos Lavín Figueroa / carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx
