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Jojutla, MORELOS.- Aunque el común denominador entre pobladores de Jojutla, luego del terremoto, es la incertidumbre, no pierden la esperanza y voluntad de ver a su municipio levantarse, como este medio comprobó ayer durante un recorrido en la zona del desastre.
Casas prácticamente hechas polvo, personas pernoctando afuera de éstas y con un sentimiento aprisionado en el pecho se pudo percibir entre quienes perdieron su patrimonio, en lo que fue el terremoto más devastador jamás ocurrido en Jojutla, como ellos mismos aseguraron.
Bastaba con que recordaran la ansiedad al no saber lo que había sido de su familia tras el sismo, para que los ojos de los afectados derramaran lágrimas por ese sentimiento que guardaron para poder enfocarse en sobrevivir tras el desastre.
Sin embargo, profesores, intendentes, padres de familia y personas de todos los niveles sociales tienen un común denominador, salir adelante tras la tragedia.

"Llevo más de 50 años de vivir aquí. Ni para comprar hay porque el dinero se quedó adentro de la casa. Algunas personas nos han traído de comer tamales y dormimos en la banqueta”. Diómedes Alfaro, jojutlense que se quedó sin casa.

"Acudimos cerca del centro porque es una de las colonias más afectadas. Nunca nos había tocado algo así. Más que nada, sentimos miedo, pero también ansiedad por ayudar en lo que se pueda.” Abraham e Itzayana, jóvenes jojutlenses voluntarios.

"Mantuvimos la calma durante el sismo, pero aunque quise bajar las escaleras no pude. Ahí me quedé con una maestra y ya sentíamos que nos que nos sepultaba. Había mucha gente llorando y buscando a sus hijos.” Prima González, intendente escolar.

"Aquí sí dieron resultado los simulacros porque los hacemos casi una vez por semana. Hubo gritos y espanto, pero tenían la conciencia de lo que debían hacer, por eso no hubo niños heridos.” Profesor del Instituto Morelos de Jojutla, evacuó a 400 niños.

 

Por: Angie Díaz /  [email protected]