Washington D.C.– En un revés significativo para el crimen organizado transnacional, un juez federal de Estados Unidos condenó hoy a Dámaso López Serrano, conocido como “El Mini Lic”, a cinco años de prisión por el delito de intento de distribución de fentanilo. La sentencia, dictada por el juez Anthony Trenga en la Corte Federal del Distrito Este de Virginia (Alexandria), llega tras comprobarse que el exoperador del Cártel de Sinaloa reincidió en actividades de narcotráfico mientras gozaba de libertad condicional como testigo cooperante de la DEA.
Esta condena representa un duro golpe para el hijo de Dámaso López Núñez “El Licenciado”, otrora mano derecha de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Nacido en 1987 en Culiacán, Sinaloa, López Serrano creció inmerso en el mundo del narco y llegó a liderar el grupo armado Los Ántrax, brazo armado del cártel. Su trayectoria incluye una entrega voluntaria a autoridades estadounidenses en 2017, una condena previa de seis años por tráfico de cocaína y heroína, y una colaboración clave como testigo protegido que ayudó a incriminar a figuras como “El Chapo” y sus hijos “Los Chapitos”.
Reincidencia Bajo Vigilancia Federal: Los Detalles del Caso
La investigación se reactivó a mediados de 2024 tras información de un informante confidencial que alertó sobre planes de López Serrano para importar fentanilo desde México hacia Estados Unidos. En diciembre de 2024, agentes del FBI lo detuvieron en Virginia mediante una operación encubierta: los federales se hicieron pasar por compradores y López Serrano intentó coordinar la entrega de aproximadamente tres kilogramos de droga sintética con alto contenido de fentanilo, destinada a distribución en Los Ángeles, California.
El 13 de diciembre de 2024, se declaró culpable ante la jueza Lindsey R. Vaala del cargo de conspiración para distribuir 400 gramos o más de fentanilo (sustancia controlada tipo II). Firmó un nuevo acuerdo de cooperación con la fiscalía, pero la reincidencia mientras estaba bajo supervisión federal agravó su situación. D
urante la audiencia de sentencia, apareció con uniforme de prisión y cabello rapado, pidió perdón a su familia y afirmó querer “comenzar de cero”.Este caso subraya la crisis del fentanilo en Estados Unidos, donde esta droga sintética –50 a 100 veces más potente que la morfina– ha causado cientos de miles de muertes por sobredosis en los últimos años.
El Legado del Cártel de Sinaloa y la Sombra del Asesinato de Javier Valdez
López Serrano no solo es un eslabón en el tráfico de drogas: en México enfrenta acusaciones graves como autor intelectual del asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas, fundador de RíoDoce y colaborador de La Jornada, ultimado a balazos en Culiacán el 15 de mayo de 2017. Valdez era un referente en el periodismo de investigación sobre narcotráfico y corrupción.
Durante el juicio de “El Chapo” en Nueva York, el padre de “El Mini Lic” testificó que el crimen fue ordenado por “Los Chapitos”. Los autores materiales fueron condenados: Heriberto Picos Barraza “El Koala” (14 años y 8 meses) y Juan Francisco Picos Barrueto “El Quillo” (32 años). Un tercer implicado fue asesinado en 2017.
La FGR mexicana ha solicitado formalmente la extradición desde 2024, pero Estados Unidos se negó argumentando su valor como testigo protegido. Esta nueva condena por un delito grave cometido bajo supervisión podría cambiar la postura estadounidense, debilitando su credibilidad y abriendo la puerta a su entrega a la justicia mexicana.
Implicaciones para la Guerra Contra las Drogas Sintéticas
La sentencia de “El Mini Lic” envía un mensaje claro: incluso los testigos cooperantes de alto perfil no están exentos si reinciden. Refuerza la presión binacional contra el fentanilo, principal causa de muertes por sobredosis en EE.UU., y pone en evidencia la infiltración del Cártel de Sinaloa en la producción y distribución de drogas sintéticas.
Expertos advierten que la facción de “Los Chapitos” sigue controlando rutas clave de fentanilo, mientras la cooperación México-Estados Unidos enfrenta tensiones por extradiciones y aranceles comerciales. ¿Será esta condena el catalizador para que López Serrano enfrente justicia en México por el asesinato de Valdez y otros crímenes?
El caso sigue en desarrollo. Las autoridades mexicanas mantienen la presión para su extradición, mientras en Washington se evalúa si su valor como informante ha caducado.
