La vida de un hombre hispano dio un giro de 180 grados, a causa de un resfriado que terminó con la amputación de ambas piernas en un hospital de Estados Unidos.

El peregrinar de Juan Santiago comenzó el 6 de diciembre,  al ser diagnosticado con influenza en la clínica Northside Hospital de Atlanta. Al no ser algo tan grave, le dieron de alta para que se recuperara en su casa.

Sin embargo, lejos de mejorar, la salud de Juan empeoró a tal grado que requirió ser internado. En esta ocasión, le detectaron neumonía y tuvo que ser puesto en coma inducida.

Durante el tiempo que estuvo inconsciente, sus pies se vieron invadidos por una gangrena que amenazó con su vida y por ello los doctores decidieron amputarle las piernas hasta la altura de la rodilla.

Al final el migrante pudo sobrevivir gracias a la intervención médica, pero quedó postrado en una silla de ruedas, debido que un seguro de salud le quitó las prótesis que requiere para caminar.  Esto agrava su situación, pues no cuenta con dinero o una forma decente de ganarse la vida y poder seguir adelante.

"Pensé que era una simple gripa, un resfriado común, como siempre piensa uno", dijo Juan Santiago a medios locales.