La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) felicitó a los mexicanos que salieron a ejercer su voto, así como a Claudia Sheinbaum Pardo quien se convertirá en la primera mujer presidenta de México.
A través de un comunicado de prensa, los obispos de México enviaron un mensaje tras darse a conocer los resultados del dos de junio, “nuestra felicitación al pueblo de México, que, al ejercer sus derechos civiles y políticos, salió a votar copiosamente, para fortalecer la democracia y elegir, por mayoría de votos, a quienes ocuparán los cargos públicos que estaban en contienda. Ha sido una gran celebración ciudadana, a pesar de los obstáculos y problemas que se presentaron durante el proceso electoral, especialmente por la violencia criminal. Debemos sentirnos satisfechos por el deber cumplido y con un compromiso por delante para cuidar y mejorar nuestras instituciones democráticas”.
También felicitaron a Claudia Sheinbaum Pardo por su triunfo en las urnas, lo que la convierte en la virtual presidenta de los Estados Unidos Mexicanos para el periodo 2024-2030.
A partir de ahora, se lee en el documento, “elevamos nuestras oraciones para que, con la responsabilidad y sabiduría que el cargo demanda, y buscando siempre el bien común, pueda conducir a México, hacia mejores horizontes en donde se fortalezca el estado de derecho, la democracia, el desarrollo y la justicia de toda la nación esperando que se inicia un periodo de reconciliación social en el país, en donde se privilegie el diálogo con todos”.
Los obispos recordaron a todos los ganadores de esta contienda electoral que al asumir sus cargos gobiernen para todos los mexicanos, incluso los que no hayan votado por ellos, que el bien común sea la estrella que guíe el ejercicio de gobierno de todo aquel que fue electo por el voto popular.
Finalmente, encomendaron la nación a la protección de Santa María de Guadalupe, madre de todos los mexicanos, “para que conceda la sabiduría, serenidad y fortaleza para aceptar los resultados de esta fiesta, cívica, y para trabajar unidos, gobierno y sociedad, en la edificación de un México donde todos nos reconozcamos como hermanos”.
