Nueva York.- Luego de pasar hasta tres décadas separadas, 89 familias originarias del estado mexicano Puebla que radican en la costa este de Estados Unidos se reunificaron con sus padres, en una emotiva ceremonia celebrada la noche del lunes en Nueva York.

Organizada frente al palacio municipal del condado de Brooklyn, la ceremonia de reunificación fue auspiciada en su cuarta edición por el organismo Mi Casa es Puebla, el brazo operativo de esta entidad mexicana en los estados de Nueva York y Nueva Jersey.

En el reencuentro abundaron las lágrimas, los abrazos, los besos y los planes para que padres conocieran en los tres semanas de las que consiste el programa a nietos y familiares que nunca había visto en su vida.

Algunas separaciones duraban más de 30 años, otras poco más de una década, pero para algunas familias, la posibilidad de volverse a reunir parecía ya descartada.

El esfuerzo de reunificación logra zanjar lo que para muchos migrantes indocumentados es prácticamente imposible: viajar a México, pues de hacerlo, algunos migrantes sin documentos podrían quedar sin capacidad de volver a Estados Unidos, su país adoptivo.

Para Delfina de Castilla la espera de 19 años para ver a su mamá Guadalupe se resume en una emoción que no puede expresar con palabras. Guadalupe se reunirá no solo con Delfina, sino con sus otros dos hijos y con nietos que nunca ha conocido.

“Siento mucha emoción mucho entusiasmo, muchos nervios, muchas cosas”, declaró De Castilla a Notimex. Las llamadas telefónicas casi diarias no pueden suplir la emoción que la familia experimenta por la reunificación, explicó.

Efrén Castro Osorio debió esperar 20 años para encontrarse con su madre, luego emigrar a Estados Unidos hace 24 años. Su madre, Margarita, conocerá a su nieta Ashley, de 17 años de edad, quien nunca ha viajado a México.

“Siento una emoción tremenda, es inolvidable. Ver a la mamá luego de tanto tiempo es algo que no se puede explicar”, afirmó Castro Osorio.

Para Sergio Arévalo López la reunificación significa volver a ver a sus tres hijas luego de 23 años de separación y conocer a tres nietas.

“Estoy contento y feliz de conocer, de estar pisando este suelo americano. Quiero conocer y disfrutar a mi gente y ya después que pase lo que sea”, aseguró Arévalo López.