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Cuernavaca, Morelos.- La agenda de diversidad sexual tiene todavía un pendiente importante que el Congreso deberá desahogar en el segundo año de la legislatura: la reforma para permitir que las personas transgénero y transexuales puedan acceder a su derecho de identidad jurídica, es decir, que puedan usar legalmente el nombre que hayan adoptado en su proceso de transformación.
Edgar Márquez Ortega, director de Atención a la Diversidad Sexual del Gobierno del Estado, dijo que esta enmienda es importante porque representa el reconocimiento de un derecho que, a su vez, es la llave para que los miembros de esta comunidad, también puedan ejercer su derecho a la educación y la salud, con la identidad que ellos eligieron.
Informó que es la última reforma que falta del paquete de tres enmiendas que la administración estatal remitió al Congreso como parte de la agenda de diversidad sexual.
El funcionario estatal señaló que se espera que durante el segundo año constitucional de la LIII Legislatura se pueda analizar el tema con los legisladores, para que antes de que concluya 2016 esté aprobada y en vigencia.
Detalló que la primera acción del paquete aprobada fue la Ley para Prevenir y Erradicar la Discriminación, que fue enviada al Congreso por el jefe del Ejecutivo estatal como iniciativa preferente al inicio de la legislatura.
Ésta ya es una ley en vigor, que está operando con un reglamento para atender a las personas que presenten denuncia por haber sido víctimas de discriminación.
La segunda reforma fue la del matrimonio igualitario, que también ya es una realidad en Morelos.
La tercera es la que falta y se trata de una enmienda al Código Familiar también promovida por el Ejecutivo.
Edgar Márquez explicó que la iniciativa prevé un procedimiento de rectificación de acta que actualmente no contempla el Código Familiar.
Este proceso legal permitirá a los transgénero o transexuales, que viven al cien por ciento con una nueva identidad adquirida por proceso hormonal o intervención quirúrgica, también cambiar legalmente de nombre para que su realidad social sea acorde con su realidad jurídica.

Por: ANTONIETA SÁNCHEZ
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