El acoso callejero es una experiencia cotidiana para las mujeres en Morelos, no solo en el transporte público, sino también en las calles. Aunque esta problemática es frecuente, sigue siendo un tema poco visibilizado y carece de políticas públicas efectivas para prevenirlo, afirmó Andrea Acevedo García, vocera de la colectiva Divulvadoras.
La activista resaltó que en los últimos años no se implementó ninguna campaña dirigida a los hombres que cometen actos de acoso, a diferencia de las existentes en la Ciudad de México. Estas campañas, instaladas en el metro, advierten que ciertas conductas constituyen delitos, lo que puede resultar en sanciones administrativas o procedimientos judiciales.
En Morelos, a principios de 2024, entraron en vigor reformas a la Ley de Cultura Cívica del estado que establecen sanciones contra el acoso callejero.
Estas medidas buscan castigar a quienes hostigan o discriminan a mujeres en espacios públicos. Sin embargo, Acevedo García destacó que, aunque leyes como la de Ley de Acceso de Las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconocen desde hace años el acoso sexual en las calles, aún falta difundir información que informe a la población que estas conductas son violentas y sancionadas.
“Es importante informar no solo a las mujeres que pueden tomar acciones legales, sino también a los hombres que acosan, para aclarar que esas conductas normalizadas están prohibidas por la ley”, afirmó.
La activista añadió que los municipios deben asumir un papel más activo. Uno de los aspectos incluye la planeación urbana con perspectiva de género que considera cómo se distribuyen las ciudades y cómo pueden volverse más seguras y amigables para las mujeres, especialmente aquellas que realizan tareas de cuidado.
Acevedo García señaló que la falta de iluminación, banquetas en buenas condiciones y un transporte público eficiente y seguro aumenta la vulnerabilidad de las mujeres al acoso callejero.
Alfa Peñaloza / alfa.penaloza@diariodemorelos.com
