Tres adultos mayores se desmayaron recientemente en la zona de la Catedral de Cuernavaca, y al solicitar ayuda al número de emergencias, no hubo respuesta: no había ambulancias disponibles para atenderlos.
Según los testimonios, en ese momento todas las unidades estaban ocupadas o no disponibles. Ante la falta de asistencia oficial, los afectados fueron atendidos en el lugar por personas cercanas y trasladados por sus propios medios a un hospital.
Este episodio refleja una problemática más amplia en la ciudad, donde la carencia de ambulancias y la ineficacia de los sistemas de emergencia ponen en riesgo la vida de la población más vulnerable, especialmente adultos mayores y personas con problemas de salud crónicos.
