Adriana de la Cruz, comisionada ejecutiva para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Coevim), impartió la ponencia “Uso faccioso de las acciones afirmativas y alternativas de blindaje”, en las instalaciones del Tribunal Electoral del Estado de Morelos (TEEM), dirigida a funcionariado y sociedad civil.
Explicó que las acciones afirmativas también se conocen como una discriminación positiva, y que con ellas se pretende una real representación política, siendo el antecedente de muchos logros en favor de los grupos históricamente desaventajados, entre ellos, migrantes, con discapacidad, afromexicanas, de la población LGBTIQ+, comunidades indígenas, así como las que sirvieron de antecedente para la paridad de género.
“Las acciones afirmativas son necesarias para lograr una protección especial y garantizar a las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, que los derechos sean iguales y se desenvuelvan en un esquema de igualdad de oportunidades, para acceder sobre todo a los cargos de elección popular y al poder público”, expresó.
Presentó casos emblemáticos con análisis de sentencias, en los que se demuestra que se requieren elementos objetivos y reales, que en algunos casos vayan más allá de la autoadscripción o autocalificación, para justificar el derecho, explicando el concepto de la autoadscripción calificada como medio idóneo para demostrar el vínculo y la relación efectiva con la comunidad que pretenden representar.
Al hablar de uso faccioso de las acciones afirmativas, dijo que es romper con el interés general y quietud pública, con base en una calificación o una relación simulada, sin que realmente haya una condición o pertenencia real, que no garantiza que realmente se abonará y protegerán derechos de las personas a representar.
