El fútbol maximiza todo, a partir de su enorme visibilidad y por su característica de inmersión en todos los rincones del mundo. Por eso ciertos comportamientos de los jugadores se sumergen en la mente de los fanátios con rapidez y quedan instalados en el inconsciente.

De esta manera existen cientos de casos de players que rompieron los estereotipos, pero no por el talento, sino por sus excentricidades, ya sea por la manera de vestirse o por ser provocadores innatos o incluso revolucionarios como los que inventaron nuevas maniobras o jugadas o posturas.

Claro que también pulularon decenas de ejemplos de futbolistas que escaparon de los moldes por sus reacciones violentas, impulsivas por demás y muchísimos otros por emanar un ego gigantesco, que los llevó a sentenciar declaraciones ridículas. En la inmensa mayoría, estos personajes calaron hondo y construyeron un puente de empatía con el público.

 

6. René Higuita 

¡Qué personaje entrañable el colombiano! Que su apodo fuese loco lo define todo. Este maravilloso arquero cafetero inventó una manera de sentir y jugar desde el arco, porque fue de los pocos que asumió riesgos desmedidos, como salir gambeteando de su área hasta el campo contrario.

Ni hablar de la famosa maniobra del escorpión, ese movimiento tan extraño con el que buscaba detener el balón de espaldas y con una patada doble, mientras apoyaba las manos. Claro que más de un hincha sufrió de su exceso de confianza, incluso un

5. Zlatan Ibrahimovic 

El sueco configura casi a la perfección la locura en el fútbol, porque tiene en su haber cientos de rasgos y de comportamientos extravagantes. Zlatan encuadra en la definición de niño terrible, ese adolescente que hace caso omiso a las normas y que vive enojado con el mundo. Y sobre todo se motoriza en un amor por sí mismo pocas veces visto.

Dueño de un talento descomunal, muchos creen que su malos modos le jugaron en contra, porque nunca terminó de explotar en ninguno de todos los grandes de Europa que se desempeñó. Supo ir en Ferrari a entrenar, se hizo pasar por policía y quiso arrestar a un cura en Suecia y terminó en la comisaría. Se peleó con compañeros, entrenadores y dirigentes. Un caso de estudio, que ni el mejor psicólogo del planeta desearía resolver.

4. Nicolas Anelka

El sueco configura casi a la perfección la locura en el fútbol, porque tiene en su haber cientos de rasgos y de comportamientos extravagantes. Zlatan encuadra en la definición de niño terrible, ese adolescente que hace caso omiso a las normas y que vive enojado con el mundo. Y sobre todo se motoriza en un amor por sí mismo pocas veces visto.

Dueño de un talento descomunal, muchos creen que su malos modos le jugaron en contra, porque nunca terminó de explotar en ninguno de todos los grandes de Europa que se desempeñó. Supo ir en Ferrari a entrenar, se hizo pasar por policía y quiso arrestar a un cura en Suecia y terminó en la comisaría. Se peleó con compañeros, entrenadores y dirigentes. Un caso de estudio, que ni el mejor psicólogo del planeta desearía resolver.

3. Mario Balotelli

Súper Mario ama las polémicas, las faltas de disciplina, los accionares equívocos, las bravuconadas, las faltas de respeto y mucho más. De ese delantero que irrumpió en Inter y que brilló en Manchester City existen decenas de ejemplos de su locura.

Para empezar, Balotelli se retroalimenta en un ego devorador, al punto de declarar públicamente que estaba a la altura de Messi y Cristiano. Ha incendiado su casa por jugar con fuegos artificiales, así como se puso la camiseta del Milán mientras jugaba en el Inter y muchas otras actitudes repudiables.

2. Pepe

El portugués está lejos de ser considerado un loco lindo, todo lo contrario. El zaguero se caracterizó por su capacidad de saltarse la térmica con facilidad, de acumular maniobras de excesiva violencia. 

La más recordada se remonta a su etapa en el Real Madrid y el mentado accionar de propinarle patadas en el suelo a Casquero. Además de una piña a Albín. El defensor siempre se erigió en un hombre agresivo y se ha trenzado con decenas de rivales.

1. Oliver Khan

Este teutón gigante sobresalió y conquistó el mundo desde el arco. Por su capacidad bajo los tres palos, pero sobre todo por su personalidad. Su mirada imponía miedo, además de sus reflejos, que lo llevaron a ganar decenas de títulos con el Bayern Munich y a ser elegido el mejor del mundial 2002, en el que cometió un error increíble en la final contra Brasil.

Lo cierto es que Oliver perdía la cabeza con asiduidad, así apelaba a la agresividad en muchas maniobras en el campo, como agarrar del cuello y zarandear a un rival.  Como otras ocasiones en que lastimó a oponentes por sus patadas voladoras. 

 

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