En caso de que los combustibles sigan incrementando su costo al público, el gobierno podría intervenir para evitar que sigan elevándose, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“No va a aumentar la gasolina ni el diésel, ni el gas ni la luz en términos reales. Si se está dando este aumento, estamos esperando el momento para hacer un ajuste, para cumplir el compromiso. La gasolina no va a aumentar arriba de la inflación, nunca, ni el diésel, ni el gas, ni la luz”, puntualizó el titular del Ejecutivo.

 

El presidente reconoció que en sus giras por el país ha registrado que los combustibles se han incrementado su precio paulatinamente y destacó el caso de que la gasolina Premium ha bajado, en tanto que la Magna se ha incrementado de tal forma que casi están empatadas.

“De acuerdo al precio que Pemex vende a los expendios, esto puede significar más o menos de conformidad con el margen de utilidad que tengan los concesionarios, pero el precio base en el tiempo que llevamos ha aumentado en la gasolina Magna y ha disminuido en la Premium”, comentó López Obrador.

Afirmó que el costo de extraer un barril de petróleo cuesta alrededor de seis dólares. Posteriormente se somete a procesamiento para generar las gasolinas que llegan al mercado a través de Pemex.

Las estaciones de servicio en promedio tienen un margen de ganancia de alrededor de cinco por ciento.

Es probable, dijo el presidente, que el incremento a gasolinas y al suministro de electricidad se deba a intentos de desestabilizar los mercados desde dentro del mismo gobierno.

“Y ya di instrucciones para que se revisen, porque no quiero que al interior del gobierno los que tienen que ver con esto, nos estén jugando chueco para provocar inconformidad con la gente”, sentenció el presidente.