La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha renovado la declaración de emergencia internacional de salud pública para el mpox, anteriormente conocido como viruela del mono. Esta decisión, se ha tomado por la preoocupante expansión de esta enfermedad infecciosa, que ahora afecta a múltiples países en África y ha sido detectada en regiones previamente no afectadas.
Mpox: Una amenaza global en expansión
El mpox, que inicialmente fue catalogado como una emergencia sanitaria global en mayo del año pasado, ha resurgido como una amenaza significativa. En esa ocasión, se lograron controlar los brotes en Europa y Norteamérica, pero ahora la situación ha escalado de nuevo. La República Democrática del Congo (RDC) se mantiene como el principal foco de la epidemia, con más de 14.000 casos reportados y al menos 524 muertes desde principios de 2024, según datos actualizados por la OMS.

Propagación y nuevos brotes
Desde el último reporte, la enfermedad ha mostrado una preocupante expansión. Se han registrado casos en 13 países africanos, incluyendo Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. La República Centroafricana (RCA) reportó su primer brote el 1 de agosto de 2024, mientras que Sudáfrica, Costa de Marfil, Camerún, Liberia y Nigeria también han confirmado infecciones. En la RDC, se han observado nuevos brotes en provincias previamente no afectadas, intensificando la preocupación.

Declaración y advertencia de la OMS
El director general de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC África), Jean Kaseya, enfatizó la urgencia de la situación, destacando que "mpox es una realidad que está afectando a nuestros países, y la gente está muriendo". Kaseya hizo un llamado a la acción para evitar los errores cometidos durante la pandemia de COVID-19, instando a una respuesta más rápida y coordinada para mitigar la propagación del mpox.
Medidas y respuesta internacional
Las autoridades sanitarias internacionales están trabajando para implementar medidas preventivas, realizar investigaciones sobre la propagación de la enfermedad y proporcionar apoyo a las regiones afectadas. La comunidad global debe mantenerse alerta y colaborar para frenar la expansión del mpox y proteger la salud pública mundial.
