Dafne Pérez representa a la 4a generación de vendedores de hierbas y rituales en el mercado Adolfo López Mateos; a propósito de las costumbres, creencias y rituales de fin de año, aquí nos cuenta sobre la tradición de las doce velas.

“Las docineras”, como se refiere al paquete de doce velas, una por cada mes del nuevo año, son el principal producto que se vende en la temporada, seguido de los borregos de la abundancia y los preparados de hierbas para baño.

Este año se notó un cambio en el comportamiento de la clientela, comentó, al señalar que, contrario a lo que pudiera pensarse, cada vez más personas se interesan en esta tradición de manera más abierta y sin ninguna pena.

“Son para agradecer lo que el año nos dio y para pedir que el siguiente nos de más”, expuso.

El ritual está vinculado a la religión católica, ya que es requisito que las velas sean bendecidas primero; en la noche del 31 se prenden todas diez minutos antes de las doce campanadas y se apagan, diez minutos después. Cada una será encendida al inicio de cada mes, en señal de iluminación.

Dafne Pérez refiere que a las velas tradicionales en color blanco, las que los curas prefieren para bendecir, se sumaron las de doce colores, canela y coctel, que lo representan todo en una.

Las de canela se recomiendan para la unión familiar y las abrecamino son para quitar las trabas que puedan surgir a la hora de iniciar un nuevo proyecto.

Con orgullo, contó que hace tres décadas, su familia se dedica a este negocio en la zona de hierberos del ALM y que fue su hermana mayor, quién, por primera vez armó los paquetes de velas como “docineras”, agregándoles aromas, colores y semillas de diferentes tipos para presentarlas como un producto con “valor agregado”.

Resaltó que lo importante del ritual es que se haga con fe, buena energía y entusiasmo positivo, para tener un año exitoso. 

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