El histriónico Javier Sicilia, gana un Ariel tras victimizarse por la toma violenta de Palacio del Gobierno.

¡Por meterse en el borlote
se provocó un rasponsito
y fue a quejarse en su trote
Sicilia, el delicadito!

Corolario: ¡Puro en mano, Sicilia se subió a la ambulancia, le tomaron radiografías, no le paso nada y fue a quejarse a Derechos Humanos..! Que “actorazo”.

Por PABLO RUBÉN VILLALOBOS