Las encuestas son un medio para conocer lo que piensa la sociedad o una de sus partes en un momento dado. Para las campañas políticas son un instrumento esencial para diseñar y dirigir los mensajes que se pretende hacer llegar a un determinado público.
Es sabido que gobiernos y partidos utilizan las encuestas para intentar orientar la opinión pública. En tiempos electorales se convierten en una arma. El gobierno federal pretende hacer creer que la elección ya la tiene ganada. El Arte de La guerra de Sun Tzu que tiene más de 2500 años, recomienda hacer creer al adversario que no vale la pena luchar, pues su fuerza es tal que no vale la pena luchar. O sea, no vale la pena salir a votar.
El periódico Reforma, publicó recientemente una encuesta en la que da 24 puntos de diferencia entre la candidata oficial y su oponente. Otras casas encuestadoras con diferente números y metodologías se inclinan por esa tendencia. El arroz ya se coció, aseguran analistas y comunicadores afines al régimen. Pareciera querer decir: “ya ni salgas a votar” Como para qué, diría Pascal del Rio.
El Manual de Campaña
Electoral de ODCA y la fundación Konrad Adenauer, es contundente al subrayar que El porcentaje de no sabe/ no contesta, en una encuesta, debe situarse en unos márgenes aceptables. Por ejemplo, una encuesta con un 40% de no respuesta anula las conclusiones.” ¿Lo sabrá Reforma?
La publicación de las encuestas es una estrategia temeraria. Carlos Ugalde de la casa Integralia piensa que esas estrategias pueden ocasionar que la oposición se desaliente y diga que ya no hay nada qué hacer. Pero, también es posible que el votante de Morena piense: “si ya ganamos, para qué voto.”
Ugalde sostiene que la elección no esta resuelta, como aseguran los partidos en el gobierno. En entrevista de EMEEQUIS, Ugalde observa que a dos meses y medio de la elección las cosas pueden cambiar, como ha sucedido en los últimos 24 años. Y recuerda:
Labastida tenía una preferencia de 47 puntos frente a los 36.6 de Fox. La caída fue de 11 puntos que le daría la ventaja Fox.
En el 2006 AMLO tenía el 41% de las preferencias. Obtuvo el 35.3%. Perdió.
En marzo del 2012 las preferencias daban a Peña Nieto 45%. Ganó con 38.5. AMLO pasó de 22% a 31.6.
En el 2018 Ricardo Anaya perdió 10 puntos y López Obrador que tenía el 42% ganó con 52% de la votación. Concluye Ugalde, que las elecciones se cierran al final de la contienda.
Rafael Giménez Valdés, en Nexos, recuerda que se difundieron 43 encuestas favorables a Labastida. Unicamente 8 le daban ventaja a FOX. Observa, de paso, los conflictos de interés de las encuestadoras y dice: “Son la marca de la casa”. O sea, resultados al gusto del cliente.
Giménez, no deja de mencionar que, en la elección nacional del 2021 el PAN-PRI-PRD obtuvieron el 41.62% de los votos, frente al 42.77% del bloque Morena-PTPVEM. Destaca, así, que las elecciones también predicen el voto.
Los resultados del gobierno en turno también cuentan. ¿Sesenta y ocho por ciento?
El arroz aun está en el hervor.
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
