Colosio en su discurso del seis de marzo de 1994 habló del México que veía. Un diagnóstico terrible y sobrecogedor, después de haber recorrido buena parte de la república. Han pasado 27 años y el discurso sigue vigente. Quizá peor. Algunos problemas se han agudizado: la pobreza, la inseguridad y la economía.
Parafraseando aquel discurso que nos marcó a muchos, bien podría decirse que veo una Cuernavaca deprimida, entristecida. Veo una Cuernavaca confrontada y descobijada por quienes deberían cuidarla. Una ciudad que debería ser una joya entre las ciudades mexicanas. Una ciudad que presume ser de la eterna primavera. Pero la mitad de la población se encuentra en condiciones de pobreza.
CONAPO calcula para el 2030 Cuernavaca tendrá 445,848 habitantes. Dato relevante, pues nos habla de una ciudad viva y creciendo. Sin embargo las carencias sociales que muestra el estudio de COESPO del 2019, el 47.5 % de la población tiene carencia por acceso a la seguridad social. Es decir casi la mitad de la población del municipio de Cuernavaca no tiene acceso al IMSS o al ISSSTE o servicios médicos y otras prestaciones. El 21.2 % tiene carencia por acceso a la alimentación.
¿Es posible avanzar en la solución de los problemas tan graves? Sí lo creo posible, pues así lo han demostrado muchas ciudades capitales en México y en el mundo. Se requiere hacer un frente para abatir la pobreza. Un frente que debe surgir de la Sociedad Civil que cree un Plan Estratégico que persiga objetivos a largo plazo.
El Plan de Desarrollo municipal es una herramienta importante. Allí se definen las estrategias, objetivos, programas y proyectos del gobierno municipal en turno. Los ayuntamientos son la autoridad más próxima a la gente. Sin embargo son avasallados con frecuencia por los gobiernos estatales y el federal, quienes son los que al final deciden el qué, el cómo y el con qué. Y con frecuencia sus planes son para tres años.
En Cuernavaca necesitamos que la sociedad civil dé un gran paso para lograr rediseñar la ciudad de la mano con el Ayuntamiento. Agua, seguridad, urbanismo, vialidad, ecología... etc. tendrán que ser abordados en un Plan Estratégico que va mucho más allá de tres o seis años.
Las experiencias exitosas de otras ciudades son muy valiosas. Son ciudades que logran superar las contradicciones entre ciudadanos, grupos, e intereses que se dan . Deberán ponerse de acuerdo organismos de la sociedad civil, los tres niveles de gobierno y los tres poderes estatales, centros educativos, universidades, organismos empresariales, etc.
Con anterioridad se han hechos planes y proyectos desde diferentes organizaciones e instituciones. Recuerdo la propuesta coordinada por el Tec. de Monterrey en el 2000 y mirando hacia el 2050. Planes municipales, con diagnósticos bastante claros; COPARMEX presentó hace unos años una propuesta para organizar a la sociedad para mejorar su economía. La UAEM tiene estudios e investigaciones sobre Cuernavaca y el Estado. Seguramente debe haber otros proyectos que sólo se han quedado en eso: en proyectos.
Lo anterior es muestra del interés de la sociedad por participar en la construcción de una Cuernavaca que vea hacia el futuro. Es una ciudad que es un mosaico social en donde convivimos gente de muchas partes del mundo y del país. Gente que ha decidido habitar aquí por las magnificas condiciones climatológicas y su ubicación en el territorio entre otras razones.
Para lanzar un proyecto de gran calado que vea una ciudad con enormes posibilidades de crecimiento armónico y seguridad, será necesario ponernos de acuerdo, cosa que se antoja imposible, cuando vemos las reyertas existentes entre las autoridades, y la beligerancia de grupos que están hartos de las condiciones existentes. Pero, es indispensable hacer las paces para trazar una nueva ruta.
Hacer a un lado los enconos, los egos, los intereses individualistas. Olvidar y perdonar para que renazca la esperanza. O sea, organicémonos, dialoguemos, escribamos juntos, debatamos, hagamos propuestas, seamos generosos con la ciudad, con su gente. Respetemos las iniciativas. Escuchemos otras ideas. Conozcamos otras experiencias. Atrevámonos a soñar e imaginar una ciudad bonita por la que nuestros hijos, nuestros nietos, nuestras familias puedan caminar y transitar tranquilamente y que no les falte el agua, ni la seguridad, ni la comida, ni ¡el empleo!
La convocatoria que hizo la sociedad de Donostia/San Sebastian, que define con claridad sus propósitos y que la ha llevado a ser una ciudad líder en turismo, gastronomía y cultura... termina diciendo : “¿Quieres Sumarte?”
Por: Ariel Homero López Rivera
