Halloween es la contracción de All Hallow`s Eve, (víspera de todos los Santos). Fiesta pagana que se celebraba en Irlanda el último día de octubre. Hace apenas 3 mil años. Se le conoce también como noche de brujas. Se creía que las almas de los muertos regresaban a visitar sus hogares. (Enciclopedia Británica). Se prendían fogatas para ahuyentar a los malos espíritus y se disfrazaban para no ser reconocidos por los fantasmas.
En contraflujo con la marcha de los migrantes hacia el norte, Halloween ha venido bajando a fundirse con la tradición mexicana del día de muertos. Las calaveritas están presentes en cada esquina.
La pandemia es la sombra que nos acecha permanentemente y que no se quiere retirar, como el fantasma de Canterville de Oscar Wilde.
No es el único fantasma que nos amenaza. El cambio climático, es EL fantasma que no se ve, pero sabemos que allí está y periódicamente se hace presente. No es un fantasma, es un Frankenstein creado poco a poco por el hombre moderno. Las sequías que se han presentado en varios estados de México, seguidas de inundaciones. El incremento de la temperatura se hace día a día más patente.
En Morelos se ven claras señales. Se espera que para las próximas décadas la temperatura se incremente gradualmente hasta 4o C como lo señala el estudio “Escenarios Hidroclimatológicos para el Estado de Morelos.” (UAEM, CONACYT, SEMARNAT, INE, CEAMA.)
El estudio muestra que más del 65% de la población morelense está en riesgo de sufrir inundaciones -cómo ya ha sucedido este año- por las temperaturas extremas en los municipios de Ayala, Emiliano Zapata, Jojutla Puente de Ixtla, Temixco, Tlaltizapán, Xochitepec y Zacatepec.
Las temperaturas bajas, nos alerta el documento, afectará a los municipios de Ayala, Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Jiutepec, Temixco, Yautepec y Yecapixtla. Por supuesto los municipios del norte del estado: Huitzilac, Atlatlahucan y Tepoztlán sufrirán los estragos agravados por la vulnerabilidad social.
La activista sueca de 18 años, Greta Thunberg, expresó en la COP26, la Cumbre del Clima en Glasgow, Escocia: “¿Cuánto llevará a los políticos despertar? la cumbre del clima se ha convertido en un festival de dos semanas para lavar su conciencia, donde todo sigue igual y todo es bla, bla, bla.”
Glasgow está lejos de Morelos, pero el mensaje de Greta está cerca y nos queda el saco. La eterna primavera se va desvaneciendo. Nuestros fantasmas climatológicos, que no son tan fantasmas, son claras señales que demandan ser atendidas.
El ayuntamiento de Cuernavaca elaboró en el año 2015, en coordinación con la Embajada Británica y el gobierno del Estado, el Plan de Acción Climática Municipal. Contiene un amplio diagnóstico de la situación ambiental de Cuernavaca y da los lineamientos del qué hacer en cada uno de los sectores en riesgo. Es un documento esencial que alerta sobre la gravedad de lo que sucede y lo que se avecina. Da las bases para la construcción de una política pública que coordine los esfuerzos de todas las entidades públicas y la sociedad para enfrentar el enorme reto que representa contener el deterioro ambiental. La actualización del Plan será necesaria, pero es un punto de partida nada despreciable, pues señala claramente los pasos a seguir.
Construir una política pública para el medio ambiente que enfrente el cambio climático es una tarea clave para los ayuntamientos que están a punto de iniciar su gestión. Morelos tiene una importante masa crítica en la academia y en la ciencia. Una sociedad civil día con día más participativa, que posibilita una gobernanza de avanzada para generar acciones serias que contengan la crisis ambiental. Los políticos tienen la palabra.
Ayer desfilaron más de150 mil manifestantes en Glasgow. Las nuevas generaciones en muchas partes del planeta están tratando de despertar las conciencias. Han percibido la catástrofe inminente si no se realizan acciones contundentes a nivel mundial, principalmente las naciones ricas que son las que más contaminan.
La ausencia del Presidente de la República en la reunión cumbre del medio ambiente es muy lamentable. El presidente municipal de Cuernavaca, J. L. Urióstegui no debe seguir ese camino de ignorar la gravedad del cambio climático. Urióstegui tiene clara conciencia y lo ha mostrado semana a semana convocando a la limpieza de barrancas y calles.
Para que una política pública funcione se requiere de un liderazgo sólido y una constante evaluación de las acciones que se desprendan. Es una lucha contra el tiempo. Es mostrar amor por nuestros hijos, por nuestros nietos. Por nosotros mismos. La suerte está echada.


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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