He señalado que la contienda política en Morelos y en particular por Cuernavaca será muy competida y complicada hacia el 2021. Ya se comienza a notar, sobre todo en las redes sociales , cómo se van moviendo grupos que buscan formar corrientes y generar tendencias dentro de los partidos o al margen de ellos.
Los candidatos sin partido se enfrentan a serios problemas por las exigencias de la legislación electoral y por la ausencia de una cultura que apoye a personajes que signifiquen un rompimiento con los partidos. Además, no es fácil obtener recursos económicos. La experiencia en el país aún se limita a unas cuantas candidaturas ganadoras.
Los partidos seguirán siendo la vía para alcanzar el poder a pesar del enorme desprestigio que han acumulado. Los interesados en participar en la política lo saben. Están surgiendo como hongos en la campiña política. Por lo que veremos de toda una gama de partidos y candidatos que buscarán ganar la Presidencia en Cuernavaca y por supuesto en el resto del Estado.
Es posible que las Organizaciones no Gubernamentales (ONG´s) tengan una participación relevante en las elecciones venideras. Ante la depreciación de los partidos, la sociedad civil se integra en agrupaciones para defender causas específicas: Ambientalistas; por los Derechos Humanos; Feministas; Pro LGTBs; por el Agua, etc. Este tipo de movimientos aportarán su capacidad de convocatoria, pero sobre todo, nuevas formas de organización que difieren de las de los partidos. Las estructuras rígidas y de compromisos cupulares de los partidos impiden el ascenso de nuevos liderazgos y formas de organización dentro de ellos.
El partido que logre este tipo de afinidades con los colectivos , que tenga la capacidad de identificarse con el tipo de demanda que enarbolen, y que se sustente en procesos de verdadera democracia, será el partido que se ponga a la avanzada, por identificarse con un proyecto social.
Esto será así por el deterioro que ha sufrido el poder. Las enormes dificultades por las que pasan los gobiernos se deben a que cada día el Poder tiene más problemas económicos para llevar a cabo sus proyectos. Además, son fuertemente cuestionados por una serie de pequeñas fuerzas críticas y rebeldes que son capaces de boicotear hasta las mejores causas. La fuerza que les otorga la web es descomunal. Hacen ver a los gobiernos como totalmente incapaces para complacer a la población.
Moisés Naím en su libro “El fin del poder” , señala la impotencia que han mostrado gobiernos de todo tipo de ideologías y de países de cualquier continente ante las novedades que han surgido en el siglo XX y consolidadas en el XXI : la educación sin duda es un elemento que permite que más gente sea permeable a todo tipo de influencias; las tecnologías de la información con su capacidad enorme para proporcionar información de cualquier tipo y en cualquier lugar ; y la insatisfacción de no poder disfrutar de los bienes y servicios al que tienen acceso las clases sociales más prósperas.
El Poder está amenazado constantemente. Los que llegan a él, tienen día con día menos probabilidades de sostenerlo. El tiempo de permanencia se ha reducido: 300 años de virreinato; 30 años de Porfirio Díaz; 70 años del PRI; 12 del PAN… y el actual gobierno podría ser bajado en el 2022 por medio de una revocación del mandato.
La pregunta es : ¿Por qué quieren llegar al Poder? Cuernavaca es una ciudad muy complicada y arrastra problemas que se ven cada día más difíciles de resolver. El Presidente Municipal de Cuernavaca ha dicho que el presupuesto no alcanza para cubrir los compromisos actuales; la mayor parte se va en el gasto corriente. El Ayuntamiento tiene una deuda considerable que pronto llegará a su límite de crédito. El deterioro de la ciudad es patente; y existe el riesgo mediato de quedarnos, además, otra vez, sin servicio de basura ; y la situación se agravará sin duda ante el desempleo que está ocasionando la pandemia.
La prospectiva para Cuernavaca no podría ser peor : incremento sostenido de su población; deterioro en los servicios municipales; inseguridad incontrolable; deterioro en el medio ambiente; presión por parte de organizaciones y grupos opositores, y, además, sin dinero….¿Estarán los aspirantes políticos conscientes de todo esto?
En otros tiempos, la autoridad federal y la estatal podrían entrar al rescate del Municipio. Pero ahora no se ve cómo. La federación con su compromiso de austeridad, augura que no será fácil que intervenga. Tiene sus propias prioridades y limitaciones presupuestales. Para el año que viene seguramente el conflicto entre el Ayuntamiento y el gobierno estatal continuará. Además de tener sus propia restricciones en el presupuesto .
¿Alguien querrá, en serio, gobernar Cuernavaca?
Por Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com
