compartir en:

Cuernavaca, Morelos.- Tras las reformas al Código Familiar del Estado de Morelos, ahora las parejas que viven en concubinato podrán generar derechos y obligaciones a partir de los dos años de unión.

De acuerdo a la publicación número 5440 del periódico oficial “Tierra y Libertad” se aprobaron modificaciones a los artículos 65, 545 y 737 del Código Familiar para el Estado de Morelos en los que se reduce el plazo de cinco a dos años para que una relación genere todos los derechos de seguridad jurídica.

El documento, que ya está en vigor, asegura que la figura del concubinato “es la unión de hecho entre un hombre y una mujer, ambos libres de matrimonio y sin impedimento para contraerlo, que viven de forma constante y permanente, generando derechos y obligaciones al procrear hijos o manteniendo la convivencia”.

Para demostrar el concubinato, el juez debía observar que la pareja ha vivido en común de manera ininterrumpida durante cinco años o han procreado un hijo o más en común. De acuerdo a las estadísticas, en Morelos es cada vez más recurrente que hombres y mujeres decidan vivir bajo esta modalidad por lo que se considera que el plazo de cinco años es muy largo y propuso su disminución.

Entre las consideraciones para hacer la modificación se señala que “en Morelos son innumerables los casos en que las personas quedan en total desprotección al morir su pareja, pues aunque tenían varios años de vivir unidos y bajo el mismo techo, de manera permanente no procrearon hijos, por lo que no se consuma el concubinato, por lo que no se generan derechos”.

De tal modo, en el Congreso del Estado se revisó a detalle el Código Familiar y se propuso la reducción de tiempo, pasando de cinco a dos años para que las parejas acrediten el concubinato y con ello generen derechos y obligaciones. A partir de este momento las parejas que vivan en unión libre podrán acceder a este beneficio, siempre y cuando cumplan con los requisitos que comprueben que han vivido juntos de manera constante y permanente bajo el mismo techo.

Por: Marcela García
[email protected]