Emma Coronel, esposa del narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró este jueves culpable de tres delitos relacionados con el narcotráfico en un juzgado del distrito de Washington DC tras un acuerdo con la Justicia de Estados Unidos.

Como lo hicieran sus conocidos del Cártel de Sinaloa, la mujer de 31 años, y de doble nacionalidad, finalmente optaría por aceptar un acuerdo de culpabilidad, todo eso a cambio de una condena no tan severa, pues los delitos por los que se le acusa —enfrenta cargos de tráfico de cocaína, metanfetamina, heroína y marihuana— la pena mínima son 10 años de prisión y la máxima, cadena perpetua.

La esposa del exlíder del cártel de Sinaloa,  respondió escuetamente al juez Rudolph Contreras, que aceptó su declaración, en una vista retransmitida por teléfono en la que también dijo haber colaborado en las actividades y el escape de prisión de su marido en México en 2015.

Coronel fue detenida en febrero en el aeropuerto internacional de Dulles, Virginia. Conoció al fundador del Cártel de Sinaloa en una fiesta de rancho. Según Estados Unidos, ella coordinaba la parte más importante de la sobrevivencia del capo: sus escapes.

La también ex reina de belleza supo capitalizar la fama generada en torno a su imagen, impulsando una marca de ropa con el nombre de su marido, y llegó a participar en un reality show en Estados Unidos, donde coincidió con otros herederos del imperio de la droga. Algunos de ellos hijos o sobrinos del narcotráfico colombiano o mexicano.