Cada año, alrededor de 62 apicultores morelenses emigran a Canadá, específicamente a la provincia de Alberta, donde se concentran en la producción de miel. La antropóloga social Adriana Saldaña Ramírez presentó los primeros hallazgos de su investigación sobre esta dinámica laboral durante su conferencia “Apicultores morelenses en Canadá: Experiencia y desafíos en el extranjero”, presentada en el Centro de Investigaciones Sociales y Estudios Regionales (Cicser) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
Saldaña Ramírez explicó que la mayoría de estos trabajadores provienen de municipios como Tepoztlán, Jonacatepec y Zacualpan de Amilpas. Se trata principalmente de hombres de entre 36 y 45 años, con educación secundaria completa y en su mayoría casados o en unión libre. La investigación indicó que el 64% de ellos permanece en Canadá durante aproximadamente siete meses, llegan en marzo y regresan alrededor del mes de octubre.
La doctora en Ciencias Agropecuarias y Desarrollo Rural informó que las granjas apícolas canadienses, que contratan mayormente a morelenses, producen miel a granel y también participan en la polinización de cultivos como alfalfa y arándanos, actividades que ofrecen mejor remuneración que la producción de miel. Los apicultores, agregó, trabajan entre 10 y 15 horas al día, con un salario de 15.65 dólares canadienses por hora con pagos mensuales.
Además, informó que los ingresos obtenidos son fundamentales para el bienestar de sus familias, destinándose principalmente a la educación de los hijos, compra de terrenos y mejoras en sus hogares. Sin embargo, enfrentan desafíos como el estrés laboral, la barrera lingüística y una vida social limitada fuera del trabajo.
La migración de estos apicultores, según Saldaña Ramírez, se intensificó en los años 90, cuando Canadá comenzó a solicitar específicamente este tipo de mano de obra a través del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales, establecido entre México y Canadá.
