La fundadora y titular de la Clínica contra el Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAM, Guadalupe Ponciano, subraya que el tabaquismo “es una adicción, una enfermedad en donde la nicotina, que es uno de los principales componentes de las 7 mil sustancias que hay en el tabaco, al llegar al sistema nervioso central produce una serie de alteraciones e inunda al cerebro, donde interactúa con unos receptores que se encuentran en el área de recompensa y producen un neurotransmisor llamado dopamina, asociado con la sensación de bienestar y placer”, explica.
Este efecto es fuerte y es la forma en que las personas se quedan atrapadas, porque quieren repetirla y cada vez que fuman lo hacen.
“Se trata de una enfermedad que requiere atención integral, clínica y psicológica, pues la nicotina del tabaco es más adictiva que la cocaína y la heroína, por lo que muchas veces su atención supera la voluntad del fumador y necesita atención profesional”, argumenta.
