El 'Reloj del Juicio Final', el temido símbolo del fin del mundo, ha llegado este 2025 a una nueva y alarmante marca: 89 segundos a la medianoche, la cifra más cercana a la extinción humana en los 78 años de historia de este símbolo. Este avance, aunque aparentemente pequeño, es una señal clara de la inminencia de una catástrofe global.
El Boletín de Científicos Atómicos, responsable de gestionar el reloj desde su creación en 1947, tomó esta decisión tras evaluar una serie de factores que amenazan nuestra supervivencia. La guerra en Ucrania, el aumento de tensiones en Oriente Medio y la escalada de arsenales nucleares en las grandes potencias han llevado a los científicos a advertir que el mundo se encuentra al borde del abismo.
"Estados Unidos, China y Rusia tienen la responsabilidad primordial de sacar al mundo del abismo. El mundo depende de una acción inmediata", señalaron con urgencia en un comunicado oficial.
A pesar de que la hora del reloj avanzó solo un segundo, los expertos insisten en que este cambio refleja un peligro extremo. Cada segundo de inacción aumenta las probabilidades de un desastre global, advirtieron. Con un conflicto nuclear más cercano que nunca, la guerra en Ucrania, que entra en su tercer año, podría descontrolarse en cualquier momento, ya sea por un error de cálculo o una decisión apresurada de los líderes de las naciones involucradas.
Pero el peligro no se limita a Europa. En Oriente Medio, el conflicto también está al borde de una escalada que podría convertir una guerra local en un conflicto global. Mientras tanto, las potencias nucleares continúan incrementando el tamaño y el alcance de sus arsenales, y el proceso de control de armas nucleares parece estar colapsando. La falta de comunicación entre las grandes potencias nucleares está dejando al mundo vulnerable.
A estos riesgos se suma la creciente amenaza del cambio climático, que se ha intensificado durante el último año, las enfermedades emergentes que siguen amenazando la economía y la seguridad global, y los avances tecnológicos en inteligencia artificial, que han aumentado aún más la peligrosidad de un mundo cada vez más impredecible.
El Nobel de la Paz y expresidente colombiano, Juan Manuel Santos, quien participó en la presentación del reloj, hizo un llamado urgente: "¡Ahora es el momento de actuar juntos! Las amenazas existenciales que enfrentamos solo pueden abordarse mediante un liderazgo audaz y una asociación global".
La situación actual, advierten los científicos, es incluso más grave que en 1953, cuando el reloj marcó dos minutos para la medianoche, durante uno de los momentos más tensos de la Guerra Fría, con Estados Unidos y la Unión Soviética realizando sus primeras pruebas de armas nucleares.
El Boletín de los Científicos Atómicos fue fundado en 1945 con el objetivo de alertar al mundo sobre el peligro nuclear, contando entre sus miembros con figuras legendarias como Albert Einstein y Robert Oppenheimer. Hoy, más de siete décadas después, la misma organización nos envía una alarma de peligro inminente, advirtiendo que el tiempo para revertir el curso de la historia se está agotando.
El reloj avanza, y con él, el riesgo de un futuro incierto y devastador. El momento de actuar es ahora, o nos enfrentaremos a la cuenta regresiva final.
