Algo inédito e histórico pasó en Querétaro, al llevarse a cabo el primer juicio en México por maltrato animal que llega a audiencia final. Se trata del asesinato de los perros de rescate Athos y Tango, que fueron envenenados en 2021 en esa entidad.

En 2021 se dio a conocer el caso de asesinato por envenenamiento de Athos y Tango. El hecho criminal está en proceso de ser dictaminado.

Fue en Querétaro donde se lleva a cabo el juicio que inició el martes pasado en los Juzgados de Oralidad Penal de esa entidad, por lo que el sujeto acusado de envenenar a los perritos podría terminar sentenciado este viernes por un juez en materia penal.

Asesinato de Athos y Tango

La forma en que murieron estos perritos fue bastante comentada en 2021; a ambos los alimentaron con salchichas envenenadas dentro de la casa de su dueño. El 13 de junio, mismo día de la muerte de Athos y Tango, la Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación del caso.

La persona implicada a los hechos fue vinculado a proceso, resultando encarcelado por 20 días. Luego de este tiempo, fue puesto en libertad por una juez que aceptó el argumento de la defensa del implicado en donde éste estaba siendo amenazado vía redes sociales por el acto criminal.

Juicio contra maltrato animal

En respuesta a la decisión de juez, la abogada Mónica Huerta Muñoz tomo la defensa de estos lomitos para que el asesinato no quedara en impunidad, recibiendo el apoyo absoluto de varias organizaciones en contra del maltrato animal.

En el Juzgado de Oralidad Penal de Querétaro se dio inicio al juicio el 16 de agosto, llevándose a cabo también el 17, 18 y, si no hay recesos, el viernes 19 se podría dictar sentencia al señalado.

¿Quiénes eran los perritos envenenados?

Athos era un Border Collie de 4 años que se dedicaba a ayudar en labores de búsqueda y rescate para la Cruz Roja. Este ejemplar era especialista certificado por la Organización Internacional de Perros de Búsqueda y Rescate, además de que participó en los trabajos de rescate del 19 de septiembre de 2017 en la CDMX.

En tanto, Tango era un perrito de raza Yorkshire que ayudaba en tareas de asistencia emocional, por lo que fue apoyo innumerables veces de personas con traumas, conmociones y niveles de estrés altos luego de padecer un episodio traumático.

A las afueras del Juzgado, un grupo de personas se estuvo manifestaron en contra del maltrato animal, por lo que exigieron con pancartas se hiciera justicia de estos animalitos.

Este juicio podría terminar en sentencia condenatoria para el imputado. En este caso, el Código Penal establece una pena por este delito con la agravante de métodos crueles es de 4.5 a 7.5 años por cada uno de los perritos.

 


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