En los últimos tres años la venta de nopales ha tenido una caída del 60 por ciento, provocando la extinción de aproximadamente 80 vendedores ambulantes de este producto en la capital morelense, pues de acuerdo con la presidenta de las nopaleras del mercado Adolfo López Mateos, Leoncia Susana Morales Deaquino, cada día se vende menos esta cactácea en la ciudad.
“A partir de hace tres años (2021) la gente dejó de venir al mercado y con la pandemia cómo 80 jóvenes que vendían en las calles y colonias de Cuernavaca también dejaron de vender sus nopales”, dijo Morales Deaquino, quien desde los 14 años vende en el mercado ALM, de Cuernavaca.
Asimismo, agregó que las ventas, a comparación de años anteriores, han reducido hasta un 60 por ciento, afectando a los más de 50 locatarios que venden nopales al interior y al exterior del mercado ALM, quienes todos los días traen su producto desde el poblado de San Juan Tlacotenco, del municipio de Tepoztlán.
Actualmente este producto está más barato en dicha central de abastos que en los centros comerciales, pues el ciento de nopales se puede adquirir en 200 pesos y los cuartos, o 25 nopales, están en 50 pesos.
Además, la señora Susana Morales explicó que una planta de nopal se puede cultivar hasta los tres años y hay temporadas en las que se tiene que conseguir nopales con otros productores, ya que las heladas y las bajas temperaturas del frío afectan de manera severa a estas plantas.
La distribución y venta de nopales en Cuernavaca tiene décadas, pues pueblos como San Juan Tlacotenco se han dedicado al cultivo del nopal desde hace más de 100 años y esta actividad se ha transmitido de generación en generación, como es el caso de doña Susana, quien a sus 71 años es la segunda generación, y su nieta será quien siga con esta actividad.
Salvador Rosas / salvador.rosas@diariodemorelos.com
