El director y clown mexicano de talla internacional, Aziz Gual, compartió con Diario de Morelos la experiencia que ha tenido con la comunidad local y sobre lo difícil que ha sido lograr que la gente se interese por el arte en estos tiempos. Esta semana, con el apoyo de la Secretaría de Turismo y Cultura (STyC) y el Centro Cultural Helénico, imparte el taller “La risa y la caricia” en el Centro Cultural “Los Chocolates”.
Nos atendió durante el receso de la clase de ayer y mientras salía a las calles de la Carolina a comprar agua para refrescarse.
A pesar de la internacionalidad de su trayectoria, lo notamos relajado y conectado con “La Carola”; después dijo que divide su vida entre Cuernavaca y Ciudad de México, pues él, igual que la STyC con “Los Chocolates”, busca acercar el arte y la cultura a la comunidad.
En 2014 fundó en el corazón de Lomas de Ahuatlán el refugio cultural “La Casa del Tonto”, donde por cierto, este fin de semana dará una función.
El fundador de la compañía Cumbre Clown indicó que la labor no ha sido fácil porque no sólo se ocupa de montar un buen espectáculo,
Hay que entender que la gente ahora requiere descubrir sus cualidades, desarrollar sus virtudes y aprender a hacer algo con ello; a tener una identidad y autoestima.”
Aziz Gual, clown mexicano
sino también de hacer que el público se interese y acepte que la cultura tiene un costo. “Casi jalamos a la gente para que entre y coopere”, señaló.
Dijo que aunque las actividades en “La Casa del Tonto” no han sido continuas, hasta ahora ha logrado que las personas de la zona desarrollen un sentimiento de pertenencia y eso ha sido bueno.
Sobre el taller “La risa y la caricia”, Aziz Gual planteó que son cosas que las personas siempre necesitamos, pero que cada quien, dependiendo de su realidad, desarrolla.
“Es algo que debe ser parte de nuestra educación y nuestra cultural, pero pienso que la educación se ha centrado en sumar y restar, y no en la esencia del ser humano y sus necesidades emocionales y afectivas”, señaló.
Aziz Gual concluyó que el taller que imparte en “Los Chocolates” a un grupo sui géneris de 20 personas, y que hoy termina, contribuye a que la gente tenga autoestima y se den cuenta de que son importantes como humanidad.
