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Cuernavaca, Morelos.- El año 2016 será considerado como el que, marca un antes y después en la historia de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), luego de los líos administrativos, legales y de una situación equiparable a una quiebra financiera que pone en riesgo la funcionalidad de la institución creada en los años 60, atribuibles a sus actuales autoridades.

El año no pudo iniciar peor para el rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez y su círculo cercano, así como para la comunidad estudiantil en general, luego de que, en febrero se dio a conocer que, la institución era investigada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), por una presunta mala utilización de recursos por 440 millones de pesos provenientes de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

El panorama universitario se agravaría, luego de que se hizo público que, en algunos de los contratos, según documentos de la casa de estudios, había participado Rodolfo David Dávila Córdova, detenido en el 2006, por operaciones de lavado de dinero para un conocido cartel del narcotráfico, y que fue de los principales beneficiarios de los contratos con dinero de la Sedesol.

Las investigaciones, por parte de la ASF sobre este tema e investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) no se hicieron esperar, lo que obligó a las autoridades universitarias a guardar un silencio que romperían en septiembre, cuando mediante una marcha, acusaban a los gobiernos estatal y federal, de no haber aportado los recursos financieros.

El cierre del año no fue mejor para la institución, pues pese a los recursos extras recibidos a través de la obtención de un crédito de 600 millones de pesos, la UAEM comprometió sus recursos propios hasta por los próximos 10 años, mientras los sindicatos reclaman el pago de sus prestaciones, sueldos y aguinaldo, y que por su incumplimiento, al menos en su totalidad, los visos de paros y huelgas rondan las instalaciones de la UAEM.

Por: Rogelio Ortega
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