Morelos consolida su propuesta turística de fin de año con experiencias gastronómicas y de entretenimiento que combinan calidad y tradición. Cenas de gala, menús de degustación, maridajes, coctelería de autor y formatos cena–baile con música en vivo se suman a la agenda, atrayendo visitantes y residentes. Destinos como Cuernavaca, Tepoztlán, Tlayacapan, Xochitepec, Tlaltizapán y Tequesquitengo ofrecen ambientes premium en hoteles boutique y complejos turísticos, reforzando la preferencia por el estado como opción cercana para recibir el Año Nuevo. La celebración también se vive en hogares, mercados y cocinas tradicionales, donde platillos como pozole, mole verde, pipián, tamales, cecina, romeritos y dulces típicos proyectan identidad y autenticidad, fortaleciendo la convivencia comunitaria. La Secretaría de Turismo destacó:
“En Morelos, la alta cocina y la tradición comunitaria se complementan, generan empleo y proyectan identidad. Celebrar aquí es vivir el territorio desde la mesa y la gente que lo hace posible.”
Esta dinámica activa una cadena de valor que beneficia a productores locales, trabajadoras y trabajadores de cocina y servicio, así como a proveedores de montaje, música, transporte y hospedaje, impulsando la economía regional. La innovación gastronómica, ligada al territorio, amplía la oferta con paquetes de hospedaje, bienestar y experiencias personalizadas, consolidando al turismo gastronómico como motivo principal de viaje. Morelos, La Primavera de México, reafirma que gastronomía y hospitalidad son pilares para la competitividad turística y el desarrollo local.
