“Los muertos que vos matáis, gozan de cabal salud”. Esa frase sarcástica del Tenorio, de Zorrilla, hace sentido en este 2018 sobre el diagnóstico que desde 2008-2009 se daba sobre la salud del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Hoy, el IMSS no parece ni está enfermo, incluso ha mostrado niveles de superávit financiero, mejora la atención a derechohabientes, eleva su porcentaje de recetas surtidas y moderniza instalaciones, reporta José Sigona Torres, químico farmacobiólogo, que ayer 1 de abril asumió como delegado del IMSS en Morelos.
Aunque de cierto sí se planteó en algún momento la quiebra técnica del Instituto, como lo reconoce el nuevo delegado, diríase que se diagnosticó al paciente, se planteó el tratamiento y hoy la condición es muy diferente a ese momento de crisis.
Fue una receta de terapia intensiva: “Compra consolidada de medicamentos y otros servicios, riguroso control del gasto financiero, incremento del empleo formal, cambio al régimen de Jubilaciones y Pensiones…”, recuerda el nuevo delegado en Morelos.
Y agrega: “El paciente ya tiene cura, es lo importante. Cuando se hizo el cambio del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) se esperaba que en un lapso de 25 a 30 años se iba a revertir este gasto; ya llevamos 10 y ha sido exitosísimo, prácticamente el 40 por ciento de los trabajadores del Instituto están bajo un régimen de jubilaciones y pensiones nuevo”.
El control al gasto financiero se sintetiza en no salirse del presupuesto, mientras que el aumento en afiliaciones ha sido otro factor clave: “Este sexenio se espera terminar con 3 millones 400 mil nuevos empleos formales; hay mucha gente que pasó de la informalidad a la formalidad, y son ingresos que le han llegado al Instituto”.
El otro “medicamento” determinante para el restablecimiento del paciente IMSS ha sido la compra consolidada de medicamentos, destaca el químico farmacobiólogo Sigona Torres:
“En un solo año, cuando inició, se ahorraron más de 14 mil millones de pesos. La compra consolidada ya es de todas las instancias federales dedicadas a la salud y unos 20 gobiernos estatales. Compran con nuestro padrón.”

EDOMEX-SLP-MORELOS
José Sigona Torres no llega a una tierra nueva en su historial, sino vuelve un tanto al origen: ha sido aquí empresario privado y diputado en Morelos y por Morelos en el Congreso de la Unión.
Trae un reto nada fácil, mejorar la dolencia de la delegación Morelos del IMSS a raíz del sismo del 19 de septiembre de 2017: “Recibí la instrucción del director general Tuffic Miguel Ortega de rehabilitar cuanto antes las instalaciones dañadas.
“Una razón de que el director quiso enviarme para acá es la experiencia que tengo en la construcción y remodelación de unidades. En cinco años en San Luis Potosí tuve la oportunidad de realizar 200 obras, 14 obras nuevas y lo demás remodelación y ampliación de unidades”, recuerda.
El nuevo delegado en Morelos viene de ocupar el mismo cargo en San Luis Potosí (2015-2018) y previo a ello en similar posición en el Estado de México (2007-2013).
La nueva encomienda en Morelos no parece sencilla, porque la entidad fue la más dañada a nivel nacional por el movimiento telúrico cuyos efectos devastadores no hicieron excepción en inmuebles del IMSS, y porque se aproxima el fin de la administración federal.
Sin embargo, Sigona Torres la afronta: “Tenemos que rehabilitar la (UMF) 20 en (bulevar) Juárez; en Cuautla, iniciar ya la construcción de la UMF y el hospital (contrato entregado), y en Zacatepec hay daños en el hospital que debemos reparar… y revisar la infraestructura cercana a la capital, incrementar el número de consultorios y urgencias”.
Sobre el desafío de reducir hasta acabar con las quejas de desabasto de medicamento, el delegado discrepa y detalla: “Los niveles de surtimiento de recetas en promedio nacional es del 96 al 97 por ciento, muy alto, quizá comparado con cifras de hace 8 o 10 años.
“Estamos seguros de que si está bien planeada la petición de medicamento o sea el Consumo Promedio de Mensual de Medicamentos (CPM), no tiene por qué haber desabasto.
“Si en alguna de ellas hay claves (medicamentos) que faltan, se ve la posibilidad de hacer traspasos entre las unidades, es una práctica común. Y si por algo hay algún faltante de algún medicamento, las unidades deberán tener un presupuesto para localmente comprarlo.”

SUBROGADOS Y SINDICATO
En el IMSS llaman “subrogar” a la prestación de un servicio de salud a través de especialistas o entidades particulares, y esto es una línea de trabajo que tendrá más énfasis en su gestión, adelanta el delegado del Seguro Social.
“Si hay algún servicio que no lo proporcionamos pero exista aquí, trataremos de subrogar para que los pacientes no tengan que viajar a la Ciudad de México con toda la complicación que ello representa.”, dice
No es un esquema nuevo, ni irregular, se hace la subrogación de radioterapias, quimioterapias, hemodiálisis, rayos x, tomografías, resonancias magnéticas…
“Esto nos ahorra dinero. Si tengo un paciente encamado esperando una tomografía y no sirve el tomógrafo y me tengo que esperar a que funcione, me cuesta más caro tenerlo encamado que subrogar el servicio, sin abusar de esto, claro.”
Lo anterior no se contrapone a la relación institucional con el sindicato, de hecho José Sigona lo expresa con claridad: “Un punto que ha dado muchos buenos resultados es estar de la mano del sindicato.
“Siempre les he dicho a los compañeros sindicalizados que somos un mismo Seguro Social, nos tocó trabajar en posiciones diferentes, pero algún día ambos vamos a ser derechohabientes del IMSS. Lo que no hagamos ahorita lo vamos a padecer en el futuro.”
La mejor evaluación de que ha sabido trabajar con el sindicato del Seguro Social lo resume en el cierre de ciclo anterior: “La despedida más afectuosa y gratificante en San Luis es la que me hizo el sindicato, en sus instalaciones, con sus delegados de todas las unidades.
“Espero que esa misma relación que tuve en el Estado de México con el sindicato, que tuve en San Luis Potosí, seguramente la vamos a tener aquí en Morelos, y eso nos va a ayudar muchísimo a mejorar el servicio en el Instituto.
“Mi compromiso ante el sindicato y trabajadores es que les voy a dar los instrumentos para que trabajen; yo me encargo de que tengan lo necesario para trabajar.”

Por: JORGE ONTIVEROS A.
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CUERNAVACA, MORELOS