En decenas de farmacias de la Ciudad de México el fármaco conocido como dexametasona, señalado en una investigación como eficaz para reducir la mortalidad en pacientes graves de coronavirus COVID-19, comienza a escasear.

Desde las primera horas de este jueves, centenares de capitalinos abarrotaron las farmacias en busca del conocido fármaco, con la esperanza de combatir el mortal virus del coronavirus.

La dexametasona es un corticosteroide, es decir, es similar a una hormona natural producida por las glándulas suprarrenales. Este ha sido el primer fármaco que ha demostrado ser capaz de salvar vidas entre los pacientes graves con COVID-19. Originalmente, este medicamento se usa para reducir la inflamación en otras enfermedades, y en pruebas recientes, redujo las tasas de mortalidad en alrededor de un tercio entre los pacientes infectados.

La Secretaría de Salud de la Ciudad de México hizo un llamado a la población no automedicarse con dexametasona, debido a que se trata de un medicamento utilizado únicamente en pacientes con diagnóstico graves y que se encuentran conectados a un ventilador.

La titular de la dependencia de Salud, Olivia López Arellano destacó durante una videoconferencia que está fármaco no puede utilizarse de manera masiva y mucho menos como tratamiento de nivel, ya que dijo, esto podría generar consecuencias graves en caso de no aplicarse de forma correcta.

Sin embargo, especialistas médicos del Instituto Nacional de Enfermedades (INER) no aconsejan el uso de dexametasona como un tratamiento eficaz contra infecciones virales.

Así lo indicó la jefa de Áreas Críticas del INER, Carmen Margarita Hernández, quien explicó que este tipo de esteroides podría aumentar el riesgo de que el paciente quede expuesto a bacterias oportunistas, así como a otro tipo de infecciones, elevaría los niveles de glucosa y provocaría otras complicaciones.

Esta semana, la Universidad de Oxford publicó los resultados de un estudio de laboratorio en los que aseguró que la dexametasona es un fármaco de venta libre que es eficaz en el tratamiento de pacientes graves de Covid-19, al reducir significativamente las posibilidades de morir.

Recordó que cuando ocurrió la epidemia de A H1N1, la dexametasona fue señalada como un fármaco que podría empeorar la sobrevida de pacientes con neumonías graves.

De acuerdo con Reino Unido, la dexametasona en dosis de hasta 10 días, es capaz de reducir el riesgo de muerte de una tercera parte de los pacientes graves y hospitalizados con ventilación y oxígeno, motivo por el cual las personas han agotado el producto de las farmacias de CDMX.