Dayana Itzel Domínguez Téllez, de 35 años, y Keila Rebeca Domínguez Téllez, de 32, son hermanas, deportistas y mujeres que han transformado los pronósticos médicos en historias de éxito. Ambas viven con discapacidad intelectual y desde 2010 practican tenis, disciplina en la que han representado a Morelos y a México en competencias de Olimpiadas Especiales dentro y fuera del país.
Su madre, Adriana Téllez, recordó que cuando nacieron los médicos le advirtieron que difícilmente podrían caminar, hablar o valerse por sí mismas. “Nos dijeron que no podrían hacer nada”, comentaron ellas. Hoy, viajan solas, compiten, estudian y se preparan para próximos torneos en Chiapas y, de ser seleccionadas, en Chile.
Las hermanas aseguran que no ha sido fácil. Han enfrentado discriminación no solo por su discapacidad, sino también por ser mujeres. “Nos decían que no podíamos, que no sabíamos nada”, relataron. Sin embargo, el deporte se convirtió en una herramienta de independencia y autoestima.
Además de entrenar, continúan con su formación académica mediante clases particulares y participan en cursos de capacitación que ofrecen en Olimpiadas Especiales, donde también apoyan a otros compañeros.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, enviaron un mensaje claro: no limitarse. “Que prueben de todo, que hagan lo que les guste y no les importe lo que diga la gente. El éxito se construye paso a paso”, expresó Dayana. Keila añadió: “Somos humanos, habrá dificultades, pero eso no impide salir adelante”.
Hoy, son ejemplo de constancia, valentía y superación para Morelos.
