El 30 de noviembre del año 1981, la Asamblea General de Naciones Unidas en su Resolución 36/67 proclama el 21 de septiembre como el Día Internacional de la Paz, dedicado a "conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos", según información de la ONU.

Sin embargo, no fue sino hasta el 7 de septiembre del año 2001 cuando se decidió que a partir de 2002, el Día Internacional de la Paz se observaría cada 21 de septiembre, teniendo lugar la primera celebración y observancia internacional de este día el 21 de septiembre de hace 16 años.

Desde entonces el día se observa "como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades".

Además, Naciones Unidas invita a los estados miembros, a las organizaciones regionales y a las organizaciones no gubernamentales a realizar actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública, y a colaborar con la ONU en el establecimiento de un cese al fuego a nivel internacional.

Cada año, durante la celebración y previo a los mensajes oficiales, se toca la llamada campana de la paz, la cual fue donada a Naciones Unidas por Japón.

 

 

 

 

En el Día Internacional de la Paz el Secretario General, António Guterres, nos recuerda que este año se cumplen 70 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Nos invita a actuar y defender los derechos de todos los seres humanos para contribuir a la paz mundial.

 

El Derecho a la Paz: 70 años después de la Declaración Universal de Derechos Humanos
Cada año, el 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz en todas las partes del mundo. La Asamblea General lo ha declarado como un día dedicado al fomento de los ideales de paz en todas las naciones y pueblos y entre estos.
Los Estados miembros de las Naciones Unidas adoptaron los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015 porque consideraron que no es posible hacer de este un mundo pacífico si no se toman las medidas pertinentes para lograr el desarrollo social y económico de todas las personas del mundo y garantizar la protección de sus derechos. Los Objetivos Sostenibles abarcan una amplia variedad de materias, entre las que se incluyen: pobreza, hambre, salud, educación, cambio climático, igualdad de género, agua, saneamiento, electricidad, medioambiente y justicia social.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, bajo el título «Paz, justicia e instituciones sólidas», realiza un llamamiento a las sociedades pacíficas e inclusivas para que fomenten un desarrollo sostenible a la vez que facilitan el acceso de todas las personas a la justicia y crean instituciones efectivas, responsables e inclusivas a todos los niveles.
Una sociedad pacífica es aquella en la que la justicia y la igualdad están al alcance de todos. Un medioambiente sostenible podrá tomar forma gracias a la paz y este, a su vez, ayudará a que esta se potencie.
El tema de este año es la conmemoración del 70 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos.