En muchos países, el cubrebocas se ha convertido en obligatorio en cualquier lugar y circunstancia excepto en el propio domicilio si no hay visita de personas no convivientes. Si bien en cada lugar del mundo existen unas directrices diferentes, su uso se recomienda encarecidamente y está cambiando el modo en que nos relacionamos y nuestro comportamiento social. En definitiva, hay muchas personas que sólo se sentirán cómodas si quienes están a su alrededor llevan puesto cubrebocas.

 

Lógicamente, este accesorio se ha convertido en un verdadero enemigo de los fumadores. Hay quienes han reducido el número de cigarrillos que consumen a lo largo del día por no encontrar ocasión propicia para retirar el cubrebocas, inhalar y exhalar el humo, pues la presión social es intensa. Esta incómoda situación está llevando a muchos a replantearse una vez más abandonar el hábito del tabaquismo, puesto que hay un nuevo handicap para que fumar sea un placer. Aquellos que lo han intentado una y otra vez han probado diferentes alternativas, desde los chicles hasta los parches, pasando por el vapeo. Este último permite disfrutar de la sensación de jugar con el humo, en este caso sin los tóxicos del tabaco, pero en estos momentos exhalar es el verdadero problema para con los demás.

 

Sin embargo, hay nuevas alternativas para dejar de fumar, importadas directamente de Europa, y más concretamente de Suecia, como son las bolsas de nicotina o snus. No muchos las conocen todavía, pero se trata de unos pequeños sacos que se colocan bajo el labio inferior y van liberando de manera gradual una dosis de nicotina acorde con las necesidades de quien la usa. Su principal ventaja es que están libres de tabaco. Junto a la nicotina se adicionan unas sales y el aroma deseado, como sucede con el vapeo. Se puede elegir sabor de tabaco, pero también de vainilla o de menta. Se pueden ir adquiriendo poco a poco snus con menor carga de nicotina hasta deshabituarse por completo. Por supuesto, se pueden utilizar con cubrebocas, no desprenden mal olor y los hay incluso con un componente blanqueante de dientes.

 

Estas bolsas de nicotina, también conocidas como nicotine pouches, son muy habituales entre los futbolistas profesionales con tabaquismo. Algunos incluso admiten usarlas durante los partidos. Durante algún tiempo no se pudieron comercializar más allá de Suecia, pero tras su rápida difusión en las ligas de fútbol profesional, se han abierto al mercado internacional, comenzando lógicamente en el continente europeo y cruzando el charco rápidamente, eso sí, en su versión sin tabaco. Lo cierto es que se plantea como una interesante opción para aquellos que quieran dejar a un lado el tabaco, más aún en un momento en el que compaginar con el cubrebocas se convierte en un indispensable.


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