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Amaranto, el dulce de Morelos.

Cuando hablamos del Amaranto, nos remontamos a la época prehispánica, donde habitantes de los actuales  Temoac, Morelos y Tochimilco, Puebla, se dedicaban al cultivo de semillas de cacahuate, chía, quelite, amaranto y otros cultivos
importantes.

En el caso del amaranto, existen dos poblados de Morelos que a la fecha se dedican al cultivo, producción y exportación de dulces provenientes de esta semilla, estos son Huazulco y Amilcingo, pequeños pueblos que se encuentran en el municipio de Temoac.

El comercio de estos dulces de amaranto data por lo menos desde los años 40, del siglo XX, donde las mujeres salían con sus canastas llenas de dulces a venderlos sobre todo en las ferias de Cuaresma o fiestas religiosas.

Los hombres también viajaban a la Ciudad de México para llevar el amaranto a centros importantes de comercio, como el mercado de La Merced, a pueblos de Morelos, Estado de México y Puebla, principalmente, hasta convertir estas ventas en su principal fuente de ingresos durante las tres décadas recientes.

Actualmente Huazulco y Temoac son los principales productores de dulces de amaranto en el estado de Morelos ocupando hasta 2015, el cuarto lugar a nivel nacional en superficie sembrada, con una producción de 235 toneladas.

El cultivo, proceso, circulación y venta de dulces de amaranto se da por parte de pequeñas y medianas empresas familiares. Los talleres están adaptados en las mismas casas de los campesinos y locales de las comunidades.

Se calcula un total de 234 productores en Morelos y al menos 103 talleres fijos en Huazulco y Amilcingo, trabajados por familias enteras y en algunos, sólo son empleados que trabajan empaquetando los productos.

Los 103 talleres se dedican a la producción de amaranto y otros a la producción de oblea, y estos últimos, llamados “cooperativas”, son integrados en su mayoría por mujeres que son madres solteras, viudas o divorciadas que han decidido emprender su propio negocio y a su vez emplear a sus hijos.

Sergio García se dedica al campo y al proceso del amaranto en Huazulco y en entrevista para DDM, nos dijo que en el poblado se lleva produciendo el amaranto desde la época de sus abuelos, de tal manera que generaciones enteras se han dedicado al cultivo y comercialización de este producto, siendo el 70 pr ciento de los habitantes el que se dedica a esta actividad.

Además, relata que en las generaciones de sus abuelos había menos producción de la que actualmente hay, esto debido a que las ventas sólo las realizaban en las ferias de los poblados y hoy se produce todo el tiempo y se comercializa en distintas partes a nivel nacional. 

“Hoy en día la siembra ha disminuido, pero el proceso ha aumentado, algunas familias se dedican a reventar, otros a hacer dulces y otros a comercializar”, explicó Sergio García.

Lo anterior, nos da pie a que brevemente se explique el proceso de la producción de dulces de amaranto en estos poblados, actividad que nos es nada fácil y es un trabajo totalmente artesanal.

 

Las propiedades del Amaranto

Además de poderse combinar con diversos alimentos, el amaranto es un portador de innumerables beneficios nutrimentales, tan es así que ha llegado a ser alimento de astronautas por poseer aproximadamente un 16 por ciento de proteína, un porcentaje un poco más alto que el de los cereales tradicionales. 

Tiene un excelente balance de aminoácidos, un contenido importante de lisina, aminoácido esencial en la alimentación humana, que comúnmente es más limitante en otros cereales. Es de alto valor calórico, carbohidratos, fibras y sales minerales, también estos pequeños granos son ricos en lisina 16.6 por ciento, aminoácido esencial que se encuentra en la leche en proporción de 16.5 por ciento. 

Junto a otros aminoácidos, este grano es comparable en valor nutricional con la leche, lo que lo hace ideal para niños y mujeres en etapa de gestación y amamantamiento.

Todo este conjunto de maravillas que posee el amaranto lo tenemos en el estado de Morelos en tres tipos: Revancha, Amaranteca, Criollo de Amilcingo y Payaso I y Payaso II, según su tipo de reventado y rendimiento.

La producción de amaranto en estos poblados pretende seguir creciendo, por lo que productores piden a las autoridades diferentes apoyos que les permitan lograr producir lo suficiente, como para que este dulce de Morelos pueda ser conocido mundialmente, no sólo como dulce sino como una alternativa de alimentación nutritiva característica del país.