En Ocotepec, y conservando las tradiciones por los Fieles Difuntos, desde ayer comenzó la instalación de una ofrenda para el pequeño Dorián, que el año pasado falleció a causa de una accidente.
Rodolfo Romero Peña, habitante de Ocotepec, dijo que la tradición es colocar la ofrenda a aquellas personas que fallecen trágicamente, emparejándose con la celebración de San Lucas, que es el santo patrono, y que se festeja el 18 de octubre
De acuerdo con la tradición, el día anterior antes de las 12 del día, la familia del difunto sale a esperar el alma de quien ha pasado a mejor vida, acompañados por el sahumerio, incienso y flores, dándole la bienvenida a él y a otros difuntos que han fallecido de manera trágica, guiándolos en su camino hasta la ofrenda.
A lo largo de todo el día van a recibir a amigos y familiares, posteriormente realizarán un rosario y por la tarde ofrecerán una comida.
El festejo incluye como platillos mole, arroz y frijoles. Asimismo, además de esta ofrenda, para el 31 de octubre y 1 de noviembre colocarán otra, que será más grande.
Aseguran que para esta ofrenda invirtieron alrededor de 20 mil pesos.
En sí, explicaron los familiares del difunto, prácticamente desde que fallece, comienzan a comprar los artículos para la ofrenda.
La gente del pueblo los apoya con café, arroz, pan, azúcar, frijol, entre otras cosas.
