Cuernavaca.- El desarrollo de vivienda que se levantaba de manera imponente sobre la Avenida Domingo Diez ha quedado paralizado. La Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) colocó los sellos de clausura tras confirmar que la empresa operaba fuera de la norma ambiental.
A pesar de que los trabajos de construcción sumaban ya nueve meses de avance, los responsables no pudieron acreditar la Manifestación de Impacto Ambiental. Esta omisión legal ha derivado en la suspensión total de las actividades hasta que se resuelva la situación jurídica del predio.
Sin drenaje ni planeación sustentable
El titular de la SDS, Alan Dupré Ramírez, fue enfático al señalar que la medida no es arbitraria. Según el funcionario, el proyecto representa un riesgo latente para el entorno urbano de Cuernavaca al no contar con infraestructura básica.
Uno de los puntos más críticos detectados durante la inspección es la falta de una red de drenaje adecuada. Sin este sistema, el manejo de las aguas residuales del complejo habitacional se convertiría en un foco de contaminación para la zona norte de la capital.
La empresa constructora había recibido diversas facilidades y prórrogas por parte de las autoridades para ponerse en regla. Incluso, se firmó una carta compromiso para completar los trámites, pero los desarrolladores ignoraron los plazos legales.
La ley se aplica sin privilegios
Ante los rumores de una supuesta protección estatal hacia los inversionistas del proyecto, Dupré Ramírez rechazó tajantemente dichas versiones. Aseguró que en Morelos la ley se aplica de manera pareja para todos los sectores.
El secretario subrayó que la clausura se mantendrá vigente hasta que la empresa obtenga un dictamen de impacto ambiental en sentido positivo. Sin este documento, no se pondrá un solo ladrillo más en el terreno de Domingo Diez.
Por su parte, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Morelos (Propaem) informó que mantiene operativos permanentes. El objetivo es detectar construcciones que, como esta, inician sin los permisos correspondientes.
Cientos de obras bajo la lupa
Este caso no es un hecho aislado en la entidad. Durante el primer año de la administración actual, se han ejecutado más de 600 actos de inspección en diversos municipios de Morelos.
La mayoría de estas revisiones terminan en sanciones o clausuras debido a la ausencia de estudios de impacto ambiental o dictámenes de impacto urbano. La autoridad busca evitar que el crecimiento inmobiliario rebase la capacidad de los servicios públicos.
