Un predio donde se localizaron más de una decena de tambos con aceite de motor derramado y diversos desechos contaminantes fue clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el municipio de Jiutepec, al representar un riesgo grave para el medio ambiente y la salud de la población.
Asimismo, la dependencia federal llevó a cabo otras clausuras en predios donde se realizaban construcciones sin autorización dentro de Áreas Naturales Protegidas.
La Profepa decretó la clausura total temporal del predio ubicado en Jiutepec, tras recibir una denuncia en la que se alertó sobre la presencia de tambos con aceite de motor derramado, filtros de aceite usados, envases contaminados y otros residuos peligrosos dispuestos directamente sobre el suelo, lo que representaba un riesgo inminente de contaminación.
El 12 de diciembre, personal de la dependencia acudió al sitio y aunque el predio se encontraba cerrado, constató desde el exterior la presencia de suelo natural con varias manchas negras, tambos metálicos de 200 litros de capacidad, presuntamente con aceite lubricante gastado, bolsas de plástico con estopas y envases impregnados con aceite y grasa, así como lámparas fluorescentes y filtros de aceite usados. Ante el riesgo inmediato al medio ambiente y a la población, se procedió a la clausura.
AFECTACIÓN AMBIENTAL
Por otro lado, la dependencia también clausuró cuatro obras que se desarrollaban sin autorización en materia de impacto ambiental dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP) en Tlayacapan y Tepoztlán.
La Profepa impuso la clausura total temporal de las obras en el Corredor Biológico Chichinautzin y Parque Nacional El Tepozteco, zonas que forman parte del denominado Bosque de Agua, de alta importancia ambiental para el estado.
Estas acciones derivaron de denuncias ciudadanas y recorridos de vigilancia realizados en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y autoridades municipales.
Durante inspecciones efectuadas los días 27 de noviembre, 3, 8 y 10 de diciembre, se detectaron construcciones de casas habitación, bardas y cisternas, así como remoción total de vegetación en terrenos con vocación forestal, sin autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Las obras se encontraban en obra negra, deshabitadas y dentro de ecosistemas de selva baja caducifolia, cuya alteración pone en riesgo la recarga de acuíferos, la biodiversidad, la regulación climática y la prevención de desastres naturales, por lo que se determinó la clausura inmediata.
La Profepa informó que ya inició los procedimientos administrativos correspondientes en todos los casos y dará seguimiento para determinar las sanciones, medidas correctivas y, en su caso, la restauración de las zonas afectadas, conforme a la legislación ambiental vigente, además de reiterar su compromiso de atender denuncias ciudadanas y proteger los ecosistemas y la salud de la población.
Salvador Rosas / salvador.rosas@diariodemorelos.com
