Por fin, gracias a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los mexicanos que somos tan dados a lanzar epítetos, calificativos, adjetivos, groserías, leperadas, barbajanerías y otras cuestiones por el estilo contra los bajos, medianos, altos y hasta los estratosféricos e intocables funcionarios de todos los niveles y espacios del Gobierno, ahora ya podremos “ofenderlos” a gusto y con absoluta “libertad de expresión”, sin que haya advertimientos o amenazas, por las “inches” acusaciones contra presuntas o reales “ofensas” y los mañosos “insultos a la autoridá”, a los que son tan dados los del Gobierno para fregar gente, por la menor falta para mandar a los juzgados, y ahí echarle encima a las fulanas y fulanos “ofensores”, sobre todo a periodistas todo el peso de “la Ley, el Derecho y la Justicia” de los jueces y tribunales maniobrados que por decenas le entran a ello… ¡Ahora parece que eso se acabó..!
La Suprema Corte, congruente con la realidad de los nuevos tiempos, mandó lejos a los sensibles y genuflexos que no soportan “ninguna mala expresión”, porque según sus decires son “gente decente” y por ello podían acallar, contener y mandar detener a los groseros, leperos barbajanes y pelafustanes… Por lo anterior cualesquiera mexicano ahora puede “endejear”, “pinchear”, “ojetear”, mentar madres y muchas lindezas más contra funcionarios o mandatarios de los “Ojeis Meis”, que les causen daño o se les vengan en gana, sin que pasae legalmente nada, por aquello de que las “ofensas y faltas a la autoridá” quedaron sepultadas…
Por lo tanto, reitero que a partir de ya, bien podemos decirle a cualesquiera funcionario de todo nivel: “inche empleaducho”; “abrón o abrona”; “que poca madre de ese, esa o esos weyes”; “ya ni la hingan”; “no tienen adre” así como la mexicanísima máxima expresión: “hinguen a su adre”… Desde luego, todo ello puede revertirse y devolverse multiplicadamente contra quien ofendan, lo cual provocará tal vez “un buen entre” a gritos, sombrerazos y hasta madrazos, que serán bien vistos y disfrutados, siempre y cuando no haya alevosos balazos ni cuchilladas… Que conste, de todo esto no están libres los más socorridos que lo son, “los altos” funcionarios de los gabinetes municipales, los del Estado y el federal, con alcance a todos los regidores, síndicos, alcaldes, diputados, senadores, gobernadores y desde luego, al mismísimo Presidente de la República, de quien bien sabemos que todo este despapaye de las leperadas que le lanzan, sólo son para él “llamadas a misa”, que ni le van ni le vienen..! ¡Ah que chulada de sentencia “se sacaron de la manga” los ministros de la Suprema Corte, para dar paso al desquite por todos los abusos que cometan muchos de esos funcionarios, que son simples servidores públicos que se ensañan y friegan a los más jodidos que se les ponen enfrente, cuando esperan, piden o exigían su atención..! También por lo anterior, se les acabó a policías, uniformados, agentes judiciales, ministeriales y otros por el estilo, aquello de detener a cualquiera que se les antoje y llevarlo ante los jueces de barandilla u otros niveles como detenidos, sólo por “míones” o los terribles delitos de las “faltas a la moral u ofensas a la autoridá”… ¡Parece que todo eso san se acabó y por lo tanto para aquellos “inches, endejos, abrones” y otros por el estilo, ahora ya se pueden ir a “hingar a su ma” y no pasa nada..! ¡Gracias por lo devuelto! ¡Hasta mañana que será un día más..!
Por Pablo Rubén Villalobos / pablorubenvillalobosh@hotmail.com
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