Desde que apareció Donald Trump en los escenarios políticos y más allá de su poderío económico incuestionable, dio muestras de su soberbia, petulancia, prepotencia y xenofobia, que en algunos momentos se reflejaron en grado de perversidad y vileza, especialmente contra los migrantes latinos en lo general y mexicanos en lo particular… Las persecuciones, detenciones, encarcelamientos, expulsiones y separaciones familiares, principalmente entre padres o madres de sus hijas e hijos, fueron el quehacer cotidiano de los encargados de la temida “migra”, enviados por el Gobierno de Trump para cumplir esas nefastas y diabólicas órdenes deshumanizadas… A ello deben sumarse los muchos asesinatos cumplidos por elementos policiacos en contra de las victimas latinas o de color que estuvieron a su alcance, cuyos familiares y representantes de diversas organizaciones los tomaron como justificada bandera para realizar protestas incendiarias contra Trump y los gobiernos de los estados donde esos hechos criminales se perpetraron… Vino el proceso electoral para el relevo o reelección del Presidente de los Estados Unidos, y en las urnas electorales el desquite popular no se hizo esperar, pues Trump perdió democráticamente en todos los espacios de los Estados Unidos e incluso las autoridades electorales y judiciales por donde mañosamente pretendió implementar “su” fraude electoral como escudo, no sólo lo rechazaron y reprobaron sino que le dieron la espalda e incluso los de Facebook y Twitter le cerraron sus redes, mientras los gobernadores, autoridades electorales y judiciales de estados que eran su baluarte, lo rechazaron, reprobaron y peor aún, en la misma Casa Blanca muchos de su gabinete le renunciaron y abandonaron, para dejarlo sólo en su tortuosa suerte como el dejó a sus huestes, pues en el colmo de su posible demencia senil y desesperación por ver frustradas sus ambiciones reeleccionistas, Trump azuzó a sus comprometidos y sometidos fanáticos, que como hordas se lanzaron contra el Capitolio, sede del Poder Legislativo, donde los senadores y los representantes o diputados, tuvieron que ser evacuados para evitar que la turba manoseada y enloquecida atentara contra ellos… Extrañamente los guardias de seguridad del Capitolio, casi todos extremistas de Derecha, retrocedieron, simularon y según se vio, traicionaron sus deberes… El Capitolio fue penetrado, saqueado, destruido y vandalizado por los “trumpistas” extremistas “de Derecha”, obnubilados por su Mandante Mandatario… La división de los estadounidenses ahora es la constante, pues así fue promovida y provocada en los 4 años del Gobierno de Donald Trump… 5 asesinados y más de 100 detenidos, son el tétrico resultado de esta “asonada tumpriana”, ahora acusados de terrorismo, robo, insurrección y más… ¿Quiénes pagarán por ello ante la Justicia Estadounidense..? Cabe referir el valor, pundonor, honor y dignidad de la Presidente de la Cámara de Representantes del Gobierno de los Estados Unidos Nancy Pelosi, quien de inmediato frente a las tortuosidades de Donal Trump, demandó ante los congresistas su desconocimiento, destitución, Juicio Político o la aplicación de la 25ª. Enmienda Constitucional, que quedan como precedente contra este Ambicioso, quien pretende reaparecer en las elecciones del 2024, lo cual presuntamente se impedirá política, legal y electoralmente… ¡Joe Biden el presidente electo, una y otra vez convocó a Trump a la mesura que quien sabe si podrá cumplirse este 20 de enero, cuando Donal obligadamente entregue el poder a Biden luego de que rinda protesta como nuevo Presidente de los Estados Unidos… ¡Mientras tanto, el FBI está tras sus vándalos..! ¡Adiós a la denuncia senil de Trump! ¡Hasta mañana que será un día más..!

Por PABLO RUBÉN VILLALOBOS / pablorubenvillalobosh@hotmail.com