En efecto, para “Juan Pueblo” por su condición de fregado o jodido las circunstancias de su vida en caso de caer contagiados por la Pandemia, sus carencias, dolores y sufrimientos junto con los de los suyos si es que los tiene, serán indescriptibles y hasta increíbles para aquellos que tienen a su alcance las posibilidades y hasta la riqueza económica, por las favorables comodidades que ello les puede propiciar… Para los millones de mexicanos “Juan Pueblo Jodido”, su condición de pobreza o pobreza extrema -más de 12 millones- frente al Coronavirus, lo único que les podrá dejar si es que sobrevive, son los dolores, sufrimientos y padecidos, junto con todas las secuelas que hayan afectado sus pulmones y sistemas: Óseo (huesos), Muscular y Nervioso en sus facultades cerebrales, movilidad de miembros, gusto, olfato, tacto y otras partes del cuerpo, que desde luego también les puede costar la vida y ya muertos, ser sólo un número más para las estadísticas, bien sea enterrados si es que alguien se apiadó; incinerados si bien les va a sus restos; o lanzados envueltos en una bolsa, algún plástico, cobija vieja o encuerados, a la Fosa Común… Ese es el destino de un “Juan Pueblo jodido” en estos tiempos de la Contingencia… Diferencia enorme hay entre el referido “Juan” y un suprapoderoso como Andrés Manuel López Obrador, quien por sus circunstancias, descuidos, tozudez, terquedad o trabajo, fue contagiado de Coronavirus… Según él narró, dos días antes de su confinamiento andaba por San Luis Potosí y en la prueba rápida salió negativo, pero al día siguiente en otra resulto positivo… “Los focos rojos” se encendieron en la Presidencia de la República, pues el terco Mandatario “antitapabocas”, durante 15 días fue mandado al retiro nada voluntario sino obligatorio… Andrés Manuel pagó por sus errores y caprichos… ¿Qué le haya pasado, qué haya padecido, qué tratamientos le dieron, qué menjurjes, yerbas o medicamentos le aplicaron, que médicos o chamanes lo atendieron, cuál es su recuperación y qué secuelas le quedaron..? Eso sólo lo saben él, sus médicos, enfermeros, asistentes y tal vez algún Chamán o familiar cercano… El caso es que con aires de modestia triunfalista, el sábado 06 de febrero frente a determinadas cámaras televisivas, bajó orondo, orgulloso y hasta triunfalista, la enorme escalinata del Palacio Nacional, sin tocar para nada el barandal, con lo cual quiso demostrar su recuperación y fortaleza… El lunes siguiente en “La Mañanera” dio respuestas, explicaciones y hasta ciertos detalles frente a los cuestionamientos que le hacían los “compas” reporteros de “La Fuente Presidencial”… La más significada de ellas, fue sobre su categórica negativa a usar tapabocas, misma que ratificó para aseverar que no se puede prohibir a la gente transitar sin ese protector, “porque en este País está prohibido prohibir”… Desde luego, queda claro que AMLO tuvo todos los cuidados, tratamientos, medicinas, protecciones, vigilancia, arropamientos, estímulos y atenciones psicológicas, para lograr su real o supuesta recuperación… Por ello, “lo dicho Comendador”: ¡No es lo mismo, “Juan Pueblo Jodido”, que el todopoderoso Andrés Manuel López Obrador..! ¡Pobres de los 12 millones de “Juanes Jodidos” de este País y que conste, al día siguiente bajó del Avionzote de la Fuerza Aérea Mexicana en Santa Lucía… ¡Con tapabocas..! ¡Cae más pronto un..! ¡Enhorabuena por la recuperación del suprapoderoso Andrés Manuel! ¡Hasta mañana que será un día más..!

Por Pablo Rubén Villalobos / pablorubenvillalobosh@hotmail.com
 

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