El Carnaval de Jiutepec 2026 inició entre riñas, detenciones controvertidas y un ambiente que vecinos describieron como desordenado y dominado por el consumo de alcohol, situación que —señalaron— hizo que varias familias optaran por no acudir con niños por temor a incidentes.
Aunque la festividad se desarrolla del 23 al 26 de enero, los primeros hechos de conflicto se reportaron la noche del sábado 24 en la zona de barras, uno de los puntos con mayor concentración de asistentes.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo una discusión verbal escala hasta una pelea, mientras personas se alejan del lugar sin que se observan una intervención preventiva inmediata. Las imágenes generan cuestionamientos ciudadanos sobre los operativos de seguridad y control implementados durante el evento.
A ello se sumó la detención de una mujer por presuntamente alterar el orden público. En otro video se observa a varios policías sometiéndolas en el suelo, lo que provocó reclamos de asistentes que gritaban “20 mil”, en aparente referencia a una multa que, según versiones difundidas entre el público, estaría siendo aplicada durante la festividad. Hasta el momento, la autoridad municipal no ha informado públicamente sobre los criterios de estas sanciones.
El manejo de residuos fue otro de los puntos señalados. De acuerdo con datos recabados durante los festejos, el carnaval genera alrededor de una tonelada diaria de basura compactada; Sin embargo, por el volumen de vasos desechables utilizados para la venta de bebidas, el total alcanza para llenar hasta dos camiones de nueve toneladas, lo que evidencia, según asistentes, una insuficiente estrategia de limpieza y reducción de desechos.
Más allá de los incidentes puntuales, los vecinos expresaron que el ambiente general se aleja del carácter tradicional y familiar que históricamente se ha distinguido al carnaval. En testimonios difundidos en redes sociales, varias personas señalaron que el exceso de alcohol, los empujones y las peleas desalentaron la asistencia de familias con niños.
"Todo muy caro y las policías que cuidaban la entrada y salida muy groseras. Querían revisar nuestras bolsas y, si no dejábamos,no nos dejaban salir”, escribió Marilú Cuevas, quien además afirmó que los agentes actuaban con prepotencia.
Rosamaría Gutiérrez comentó: “Demasiado alcohol y muchos niños viendo esos desfiguros. Qué vergüenza que Jiutepec se convertirá no en un carnaval familiar, sino en una mega cantina".
Jaquie Díaz relató que acudió con su familia, pero observó desorganización en el avance de comparsas y chinelos: "Si no avanzan, empiezan los empujones sin importar que muchos llevábamos niños".
Juan José García opinó que hubo falta de control en la venta de alcohol, insuficiencia de baños y presencia limitada de policías, además de acumulación de basura en la vía pública.
Por su parte, el señor Lucio Álvarez señaló que su familia decidió no asistir por miedo a riñas, “el señor Eder está chavo y le gusta el alcohol, lo sabemos, y es parte de su negocio, pero no vamos a exponer a nuestra familia a peleas, luego hasta armas llevan, ya no es un tiro limpio”.
Finalmente habitantes consultados indicaron que el reto para futuras ediciones será recuperar el sentido cultural y familiar del carnaval, con mayor orden, seguridad y control en la venta de bebidas alcohólicas.
